MOTUL.— Pese a que amaneció nublado y con llovizna, ayer martes en la mañana vecinos y representantes de los gremios bajaron la imagen de San Juan Bosco de su nicho y la depositaron en el altar de la capilla consagrada al santo y a María Auxiliadora, en la calle 33 entre 32 y 34 del Centro.
Con esa ceremonia se inició la fiesta religiosa anual en honor del santo patrono de los niños y jóvenes.
Los responsables de los nueve gremios en honor de San Juan Bosco y María Auxiliadora se reunieron a las puertas de la capilla y la charanga “Gotitas de lluvia”, de Liborio Pool Pool, de Kiní, entonó “Las mañanitas”.
Ya dentro, los devotos bajaron las imágenes de San Juan Bosco y de la Virgen y las llevaron en procesión en las calles de la zona.
Cuando llegaban de nuevo a la capilla, los devotos quemaron una cascada, hiladas y voladores, para anunciar el inicio de la fiesta religiosa.
Este año en la ceremonia estuvo el párroco de la ciudad, Joel Tuz Canul, quien invitó a los feligreses a participar en las actividades religiosas, en especial a las misas del mediodía.
La primera ceremonia eucarística del mediodía fue del Gremio de Bajada, de Socorro Padilla Uh.
En la homilía, el vicario, presbítero Ricardo Alejandro Sabido Fernández, señaló que estos días de fiesta en honor del santo hacen que la comunidad se una en la presencia de Dios que está entre nosotros.
—No debe perderse que es una fiesta de gozo espiritual —añadió el sacerdote—. Luego, lo mundano que venga con la guía espiritual para reconocer la presencia de Dios como hermanos, sobre todo cuando se ponen en práctica los mandamientos.— MAURICIO CAN TEC
