TEMAX.— A pesar de la llovizna, fieles católicos llenaron anteanoche sábado la parroquia San Miguel Arcángel y participaron en la misa que el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, ofició en el marco de la fiesta en honor de la Virgen de la Inmaculada Concepción.
El prelado celebró la Eucaristía con el párroco de la comunidad, Manlio Aguayo Escalante; les acompañó un grupo de seminaristas.
Las imágenes de San Miguel Arcángel, patrono de Temax, y de la Inmaculada Concepción, traída desde el sábado 13 de su santuario en Buctzotz para su feria anual, presidieron la misa.
—Querido padre Manlio, muy queridos seminaristas, queridos hermanos y hermanas, Dios nuestro Señor siempre ha querido tener comunicación con nosotros, los humanos, y en todas partes —expresó monseñor Rodríguez Vega.
—Cristo es el profeta por excelencia, el profeta con mayúscula, el primero de todos los hombres que mejor se comunica con el Padre y el que mejor que se comunica con nosotros —agregó.
—El (miércoles) 24 de enero se celebró la Jornada Mundial de las Comunicaciones y, el Papa les mandó un mensaje muy bueno a los comunicadores y periodistas, que recomiendo a todos.
—El Papa habló de las noticias falsas que se usan mucho en las redes sociales.
—La comunicación debe llevar siempre la verdad; nosotros, como bautizados, desde el Bautismo somos sacerdotes, profetas y reyes.
—Tú, profeta, tienes que hablar de Dios. ¿A quién? A tus hijos, a tus hermanos, a tus amigos. Con tu comportamiento también hablas de Dios, la conducta ante todo es una manera de ser profeta.
—Todos los bautizados estamos llamados a hablar de Dios, hablar con la verdad, hablar con claridad, hablar con autoridad —subrayó.
—La autoridad con la que hablaba Jesús está respaldada con su forma de vivir. Todo lo que enseña Él lo cumple y lo vive: la justicia, el amor, la verdad; él respalda lo que predica con su forma de vivir.
—Nosotros estamos llamados a hablar con autoridad, o sea, nuestra palabra debe estar respaldada con nuestra vida. Cuando los hijos aprenden cosas malas de los papás, ellos no se lo han enseñado con palabras pero tal vez sí con el ejemplo —dijo.
Tras la homilía, personas vestidas con el traje regional entregaron el pan, el vino y otras ofrendas a monseñor Rodríguez Vega.
Luego de la bendición final, los presentes aplaudieron al Arzobispo y el párroco le agradeció su visita anual.
—Con su palabra y su presencia nos motiva y anima a seguir adelante; su palabra llena de esperanza nos motiva a seguir trabajando. Muchas gracias don Gustavo, que Dios lo bendiga —dijo el padre Manlio.— Miguel Ángel Rojas Tamayo
