PETO.— “El abuso de agroquímicos en los cultivos está diezmando la población de las colmenas, porque cuando las abejas buscan néctar o polen de las flores terminan envenenadas”, dijo el apicultor Rosendo Medina Loría.
Añadió que si no disminuye el uso de estos productos en el campo, la apicultura pagará la factura, ya que la actividad será menos redituable y se corre el peligro de que la miel que se produce sea rechazada en el mercado, pues actualmente se busca que la producción sea orgánica, sin químicos.
Medina Loría expresó que a esto se le suma la presencia del escarabajo de la colmena y la varroa, que son un serio peligro para esta actividad económica de la que dependen muchas familias.
Desde su punto de vista, lo más grave es el uso excesivo de los agroquímicos, pues hay muchos campesinos que utilizan estos productos desde que empiezan sus siembras y hasta que terminan la producción, lo cual envenena a las abejas.
—Cuando las abejas salen a buscar néctar o polen ya no regresan y si lo hacen solo llegan a morir en las colmenas porque se envenenan —indicó el experto.
—Es necesario dejar o reducir el uso de estos productos porque, además del daño que le ocasionan al ecosistema, afectan otras actividades, entre ellas la apicultura directamente.
—Hay rutas donde se sabe que hay uso excesivo de estos productos y ahí es más notoria la afectación. Los que tienen abejas por esos rumbos se han visto afectados.
Incredulidad
Explicó que hay quienes no creen del daño que se ocasiona al medio ambiente y a otras actividades.
Afirmó que hay colmenas enfermas por los químicos que se emplean en muchos cultivos de la región y por eso se debería hacer algo para evitarlos, sobre todo que los productores creen conciencia del riesgo que implica, incluso en su salud.
—Hay que tener cuidado con esas empresas que vienen a comprar terrenos o a rentar grandes extensiones, porque podrían sembrar semillas transgénicas, lo cual acabaría con la apicultura —advirtió Medina Loría.— MIGUEL Á. MOO GÓNGORA
