Iglesia de Xanabá

XANABÁ, IZAMAL.— A poco más de 15 días del robo de las alhajas a la imagen de San Nicolás Obispo, patrono de la comisaría, los fieles católicos de esta comunidad continúan indignados.

Según los vecinos, para realizar el hurto los cacos forzaron la puerta del lado norte de la iglesia, rompieron un candado y se introdujeron al interior del templo para robar dos cadenas de oro de la venerada figura.

—Seguro fue una persona joven que buscaba robar para comprar cervezas o mariguana —dijo un vecino.

Señalaron que los delincuentes se metieron por la puerta que da al Norte, por donde no hay visibilidad desde la calle por dos bardas.

—No sabemos quién fue, pero seguramente el que lo hizo ya había planeado el robo —indicó otro.

Los vecinos comentaron que los hechos delictivos en la comunidad se dan sobre todo los fines de semana por la falta de vigilancia.

—Las patrullas llegan solo cuando hay fiesta, como estamos a 12 kilómetros de la cabecera, casi no mandan a los elementos de seguridad —se quejaron.

—Ahí están las puertas y ventanas del local del comisariado, rotas por los vándalos, y los adornos de septiembre aún siguen colgados, para que veas qué grave está el pueblo, que las autoridades no saben o nunca están al pendiente de Xanabá —dijo José Miranda.

Por su parte Juan Che agregó que “la culpa no es del ratero; es la falta de trabajo que hay en Izamal y esta comisaría. Si hubiera trabajo apuesto que nadie le robaría al santo”.— José Candelario Pech Ku

 

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