Fieles de la congregación Amistad Cristiana cantan canciones mientras cuidan el lote donde su templo fue demolido el pasado lunes. Los afectados dijeron que no se retirarán

Fieles cuidan día y noche un lote ahora en disputa

TIZIMÍN.— Tras interponer la demanda por los daños causados a su templo, seguidores de la congregación Amistad Cristiana hacen guardia día y noche frente al predio que hasta anteayer ocupaban, envuelto ahora en un pleito legal.

Ayer publicamos que el templo, ubicado en la calle 70 con 51, a un costado del fraccionamiento Los Aguacates, fue demolido en su totalidad por un tractor que fue contratado por la empresa Excater (no Skater, como publicamos ayer), S.A. de C.V.

Apenas se enteraron acudieron al sitio integrantes de la congregación, quienes avisaron a la Policía Municipal. También se presentó Gilberto Alejandro Zavala Crespo, quien dijo ser empleado de la empresa y mostró un documento que los avala como propietarios del terreno.

Orlando Ojeda Novelo, quien llegó en apoyo de los integrantes de la iglesia, revisó la documentación en poder de la congregación y se percató de que se trata solo de una cesión de derechos a favor de la iglesia, pero que tras un pleito legal, la empresa obtuvo la legal propiedad privada.

No obstante, lo que enojó más a los fieles fue la forma en la que entraron los dueños, sin aviso, y los daños causados al templo, así que el pastor Fernando Castillo Gracineti interpuso una demanda en la Fiscalía.

Los afectados acordaron el mismo lunes permanecer resguardando día y noche el predio y los muebles que aún tienen dentro del terreno.

Según relataron, los operadores de la maquinaria se tomaron los refrescos de la cafetería, se llevaron lo que había en la tiendita y, después de sacar algunos de sus muebles a un costado, demolieron el edificio.

“Fueron tan cínicos que usaron los platos y los dejaron sucios, con los restos del pollo asado que comieron”, explicaron.

Los afectados indican que las pérdidas en su templo superan el millón y medio de pesos, pues también había un salón de niños, la cafetería y el auditorio, todos ellos recién construidos.

“No nos vamos a retirar, y aunque en la calle, seguiremos con las oraciones; algunos vecinos de enfrente incluso nos han ofrecido un cuartito y un baño para las mujeres”, externaron.

Según contaron, el día de los hechos los policías municipales interceptaron el tractor, se llevaron detenido al empleado de la empresa Excater, Zavala Crespo, y a tres trabajadores, por no exhibir el aviso de desalojo y por la demolición de la iglesia y el robo en la cafetería, respectivamente.— WENDY Aracelly UCÁN CHAN

 

Conflicto por un lote Hay cuatro detenidos

La Policía Municipal confirmó la detención de un empleado y tres trabajadores en el sitio.

Se los lleva la patrulla

Los detenidos son Gilberto Zavala Crespo, de 43 años; Jesús Poot Ucán, de 38, operador del tractor; Luis Ortega Silveira, de 22, a quien se le encontró hierba verde con características de la mariguana y un arma blanca, y Antony López Yánez, de 27 años de edad.

Dinero en un vehículo

En el sitio quedó el vehículo de Zavala Crespo, aunque más tarde se permitió a un familiar suyo rescatar del interior 15 mil pesos en efectivo, contados en el lugar para ver que estén completos.

No hubo orden de desalojo

Según la policía, aunque Zavala Crespo dijo ser empleado de Excater y que el lote de tierras donde estaba el templo es propiedad de la misma empresa, fue detenido y puesto a disposición de la Fiscalía porque no hubo alguna orden de desalojo y por los daños y el robo causados al lugar.

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