Un ciclista pasa por la doble fila de boyas que se instaló en la calle 61 con 46-B para prevenir accidentes

Vecinos están inconformes con doble fila de boyas

TIZIMÍN.— Tizimileños reconocen que los reductores de velocidad ya disminuyeron el número de accidentes en algunos puntos conflictivos para los conductores.

Sin embargo, hay quienes se quejan de que la doble fila de boyas causa daños a los neumáticos y caídas de algunos motoristas.

Hace dos meses la Policía Municipal mandó a poner las boyas a raíz de los constantes accidentes en calles como las esquinas de la 59 y 46 y de la 46-B y 61, por solicitud de los vecinos. Incluso en la 48 hubo dos accidentes de gravedad, en uno de los cuales un joven motociclista perdió la vida.

La vecina de la calle 59 con 46 María Catalina Hau Chacón indicó que antes de que se pongan los reductores al mes se registraban de tres a cuatro accidentes.

Recordó que por ser calle de preferencia los conductores transitaban a alta velocidad y como la 59 está en bajada se pasaban el alto.

María Catalina Hau indicó que desde que se tomó esa medida de vialidad no ha ocurrido ningún accidente en el último mes.

La vecina de la calle 61 con 46-B Amada Escalante Basto vecina señaló que aunque ya no hay accidentes, las boyas resultan molestosas, pues están justo frente a su cuarto y como están en doble fila los vehículos que pasan “hacen ruido a cada rato, impidiendo que descanse a gusto”.

La mujer dijo que les pedirá a las autoridades que quiten una fila de boyas.

Mencionó que aún hay mucha gente que transita en triciclo, como una pareja de ancianos que con mucho trabajo atraviesa la doble fila de boyas.— W.A.U.C.

 

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