PETO.— Además de la difícil situación por la que atraviesa la apicultura por la sequía, los productores se enfrentan a un nuevo problema, pues cuando cosechan y llevan el producto a los centros de acopio de la población, les quedan a deber, además que les “machetean” el precio del dulce.
Los productores lamentan que aún cosechando se quedan sin dinero y tienen que esperar a veces semanas para que les paguen por la producción.
Manuel Náhuat May, uno de los afectados, señala que es importante que lleguen compradores directos para que ya no recurran a los intermediarios, quienes finalmente obtienen mayores ganancias, “sin hacer nada”.- Miguel Ángel Moo Góngora
