La imagen visita centros pastorales antes de su fiesta
PETO.— Con la finalidad de fortalecer la devoción a San Bernardino de Siena, esta semana comenzaron las procesiones y visitas a los 10 centros pastorales del municipio de Tahdziú, previo a los festejos oficiales que se realizan cada año.
Los recorridos comenzaron anteayer lunes y ayer martes la imagen visitó el centro pastoral No. 2 “La Virgen de Guadalupe”, donde fue recibida en la casa de la familia de Rosa Euán Yah, quien por primera vez recibe al santo.
Rosa Euán comentó que es una satisfacción muy grande para su familia poder recibir a San Bernardino de Siena y todos participan en la actividad, que incluye un rosario, una misa y un convivió con los visitantes.
La venerada imagen fue llevada en procesión a la vivienda de Rosa Euán, en la calle 10 entre 19 y 21 del Centro, y el recorrido se inició en la capilla de San Bernardino, en la calle 17 con 18. Participaron decenas de familias quienes dieron muestras de devoción por la imagen, que cada año concentra a miles de devotos en la pequeña comunidad. La actividad fue encabezada por el párroco Jorge Óscar Herrera Vargas, quien señaló que la imagen visitará los 10 centros pastorales de Tahdziú y los recorridos concluirán hasta el próximo jueves 10 de este mes.
El viernes 11 se realizará la tradicional bajada de la imagen y ese día se llevarán las dos figuras de San Bernardino de Siena a la iglesia ubicada en el centro de la población. Se espera que como cada año participen muchas familias de la comunidad, dijo el presbítero.
Detalló que la procesión de ese día se realizará a las 9 de la mañana y a las 10 se oficiará una misa, dando inicio de esa manera a los festejos religiosos, que concluirán el 20 de mayo, que es el día culminante de la celebración en honor de San Bernardino de Siena.
Cada año llegan miles de visitantes para participar en las actividades que se realizan en honor al santo.
A partir de 12 de mayo habrá gremios y también se realizarán corridas de toros y bailes populares en el centro de la población.
Cabe señalar que estos festejos son arraigados en esa comunidad, donde prácticamente queda paralizada cualquier otra actividad, pues incluso los niños no acuden a clases porque participan en las celebraciones religiosas.— MIGUEL Á. MOO GÓNGORA
