Raúl Arturo Chuc Mex, vecino de Hunucmá pidió la mano de su novia, Mercy Alejandra Borges Beltrán, de Mérida, según antigua tradición. En la gráfica aparecen acompañados de sus padres, José Francisco Borges Lizama y Lourdes Trinidad Beltrán Ayala, y José Arturo Chuc Uc y Ginelia Mex Cob.

 

 

HUNUCMÁ.- En un hecho que despertó reacciones a favor y algunas en contra, Raúl Arturo Chuc Mex, vecino de esta ciudad, pidió la mano de su novia, Mercy Alejandra Borges Beltrán, de Mérida, mediante una tradicional ceremonia que muchos consideran “obsoleta”.

“Se trató de una bonita experiencia y que en esta época no debe causar pena ni vergüenza pues está llena de muchos significados, me hizo sentir bien al igual que a mi familia”, señaló Mercy Borges, al hablar sobre la ceremonia realizada el 29 de julio en la que su novio y sus padres pidieron su mano formalmente, con miras a su matrimonio.

Para la pedida de mano, como se señala en los cánones antiguos, los padres del novio llegaron a la casa de la novia cargados de un pavo de doble pechuga (no pudieron conseguir el tradicional pavo indio “de buen tamaño”), una caja repleta de pan dulce, una mallorca, tablillas de chocolate hechas a mano, un queso de bola, puros (en lugar de cigarros), diez cartones de cerveza, una canasta con diferentes botellas de licores y algunas cajas de refrescos.

Además llevaron alimentos para el convivio al finalizar la ceremonia de pedida de mano.

“Tenía algo de idea de cómo es esta tradición pues mi novio me había comentado algo  pero al final se trató de una sorpresa agradable que superó mi expectativa”, señaló Mercy Alejandra, de 26 años de edad.

La pareja dio a conocer por medio de las redes sociales la realización de la ceremonia y la manera en que se hizo y de inmediato surgieron los comentarios, la mayoría elogiando la forma en que se realizó, aunque tampoco faltaron las voces que calificaron como “pasado de moda” este tipo de ceremonias.- José W. Cob Chay