Misivas desde Progreso
PROGRESO.— En este milenio en el que reina internet, vecinos del municipio, canadienses y estadounidenses que residen en esta ciudad, Chelem, Chicxulub y Chuburná e, incluso, pasajeros de cruceros se comunican con cartas y tarjetas postales que envían o reciben mediante la oficina del Servicio Postal México (Sepomex) ubicada en la calle 31 entre 78 y 80 del centro de esta ciudad.
Adaptado a la nueva era de la Red, Sepomex se sirve de las nuevas tecnologías para continuar cumpliendo su función social de llevar mensajes a los mexicanos y extranjeros que residen en el municipio, muchos de los cuales compran por internet y reciben sus productos en la oficina local.
Sin festejo oficial
El Sepomex, cuyo antecesor fue Correos Mexicanos, cumplió ayer lunes 32 años de funcionar en el país, pero la efeméride pasó inadvertida en esta ciudad, sin alguna ceremonia oficial.
Los seis empleados de la sucursal festejaron atendiendo a quienes llevaron cartas y paquetes, para enviar a otras ciudades del país, y repartiendo misivas.
En la oficina de Sepomex, hay un administrador, Carlos Gabriel Gómez Sandoval; dos auxiliares administrativos, Carlos Ruiz Monsreal y María Jesús Martínez Cobos, y tres carteros, Carlos Ruiz Fuentes, Roger Aguilar Couoh y Alfredo Andueza Villalobos, dos más que en Izamal, donde solo hay un encargado y un cartero.
El reparto de las cartas y demás mensajería se realiza en la ciudad, Chelem y Chicxulub. En Flamboyanes y Chuburná, el paquete postal se entrega a los comisarios y ellos se encargan de entregarlo a sus destinatarios.
La oficina local de Sepomex funciona de lunes a viernes de 8 a 16:30 horas y los sábados, de 8 de la mañana a 12 del día.
Según Gómez Sandoval, tiene mucho movimiento, pues se reciben cartas y tarjetas postales que envían familiares de canadienses y estadounidenses que residen en esta ciudad, Chelem, Chicxulub y Chuburná.
“Los días que llegan los cruceros turísticos grupos de pasajeros vienen a las oficinas de Sepomex para enviar tarjetas postales que compran en la ciudad”, relata el administrador.
Además de las cartas que envían los extranjeros, los carteros reparten recibos de Telmex y de los bancos, así como paquetes que llegan de otras partes del país, así como de Asia (China) y otros sitios del mundo.
La oficina de Sepomex presta también el servicio de apartados postales, cuenta con 220 casilleros, de los cuales están rentados solo 50. El costo anual es de $300 para los ciudadanos y de $900 para las empresas.
Gómez Sandoval indica que los marinos militares, cuando los cambian de zona naval, usan el servicio de Sepomex para mandar cajas con ropa y juguetes de sus hijos; también cuando los transfieren a la IX Zona Naval, en Yucalpetén, sus paquetes llegan a la céntrica oficina de Sepomex.
“La tecnología no afecta al Sepomex, pues muchas personas compran por medio de internet y ponen como dirección para recibir la mercancía, por ejemplo, ‘paca’ (ropa extranjera), las oficinas de Correos y vienen luego por sus paquetes”.
Prevención de delitos
Como parte de las medidas para prevenir el tráfico de productos o sustancias ilegales, el auxiliar administrativo revisa el paquete antes de cerrarlo para su envío, a fin de ver el contenido, pues no se permite mandar líquidos, medicamentos que no tienen receta, objetos frágiles que se pueden romper, comida y celulares.
En cuanto al precio de las estampillas postales, va desde los 50 centavos y hasta los 22 pesos para cualquier parte del país.
En las oficinas locales de Sepomex no se venden estampillas para coleccionistas, esas solo se adquieren en Mérida.— GABINO TZEC VALLE
