Tildan de biberón un arco de piedra de $8 millones
IZAMAL.— En la avenida de entrada de este Pueblo Mágico se construye una obra, pero no hay información oficial sobre quién la construye y qué dependencia la financia y, además, el diseño afronta críticas con memes.
En las redes sociales se comparte una fotografía de la obra con la leyenda “Welcome to Izamal. Para que no llore dale biberón” y la imagen de éste último, pues varios usuarios coinciden en que el arco que se construye parece un biberón.
Igual critican que la obra “solo beneficia” a constructoras no identificadas.
En mayo de 2018, Wílliam Renán Sosa Altamira, entonces delegado de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu), anunció que en la entrada de la ciudad que conecta con la vía a Mérida, con $8 millones se construirá un monumento que destaque que Izamal es el primer Pueblo Mágico de Yucatán.
El anuncio se hizo en la ceremonia en la que el entonces secretario de Fomento Turístico del Estado, Saúl Ancona Salazar, entregó el premio Diversificación del Producto Turístico Mexicano que la Secretaría de Turismo federal concedió a Izamal por el espectáculo Senderos de Luz.
Sosa Altamira dijo que “el monumento combina elementos de las tres culturas (de Izamal), como los sacbés (caminos blancos), las escalinatas de las pirámides mayas, y los arcos de las construcciones coloniales”.
Añadió que se traerán de Europa piedras para decorar la obra, a fin de darle buena imagen y originalidad.
Igual se anunció que el “videomapping” de Senderos de Luz se proyectará no en cuatro sino en ocho lugares, pero aún no se hace.
Según se observó, la obra consiste en un monumento tipo arco, la instalación de unas nuevas 15 lámparas de alumbrado y la construcción de banquetas nuevas.
Además, el monumento se construye sobre la obra de $7.993,413.76 que el Ayuntamiento 2015-2018 hizo en 2017 en la avenida de entrada y que consistió en construir 400 metros lineales de pavimento para prolongarla, aceras, guarniciones, alumbrado, pasos peatonales y caseta de Policía.— José Candelario Pech Ku
