“Eran la alegría del hogar”, dicen sus familiares
VALLADOLID.— Venancio Tec Canché y María de Jesús Cobá Caamal, tíos de las cuatro niñas que la semana pasada fueron llevada al Caimede por personal de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (Prodemefa), manifestaron que desde entonces no saben nada de sus sobrinas, a quienes extrañan porque “eran la alegría de su hogar”.
La semana pasada informamos que personal de Prodemefa arribó a la casa de los tíos y se llevó a las cuatro pequeñas que fueron abandonadas por su madre.
Entrevistados en el patio de su casa, los familiares aseguraron que no han tenido ninguna noticia del lugar en donde las tienen.
Mientras tanto, la delegada de la Prodemefa en esta ciudad, María del Socorro Aguilar Álvarez, los visitó con intenciones de que les firmen un documento, pero quien la recibe es Tec Canché.
Precisó que por falta de recursos no han podido averiguar cómo visitarlas, incluso no saben con exactitud dónde las tienen.
María Cobá explicó que los apoyos ya no llegan desde que se llevaron a las niñas, ahora comen lo que tienen guardado pero llegará el día que se acabe y no sabrá qué hacer con sus hijos Luisa y Jaime Tec Cobá, de 13 y 11 años, respectivamente.
Por cierto, los niños se preparan para acudir a la escuela: los aceptaron en la primaria Club de Leones No. 2, y están reuniendo los documentos que les pidieron para ingresar al plantel.
Intenta “reclamarlas”
La tía recordó que el día que se llevaron a las niñas minutos después llegó su mamá, Orfa Santos Lozano, para tratar de “reclamarlas” y entregárselas a su hermana Valeria Santos Lozano, quien había llegado de Cancún, pero no pudieron hacer nada.
Silvia Dzib Tun, benefactora de las niñas, dijo que se comunicó con un abogado para pedirle información sobre las pequeñas y le respondieron que cuando quiera le darán todas las facilidades para que las visite.
Le informaron que las menores “están bien cuidadas y no les hace falta nada”.
Por su parte, Miguel Pat Xuluc, otro de los benefactores, precisó que él junto con Silvia Dzib, lo único que han hecho es asegurarse del bienestar de las niñas.
El baño de la vivienda casi está terminado.— J.A.O.O.
