Responsabilidades divididas para vigilar Valladolid
VALLADOLID.— La presencia de militares es muy notoria en el centro de la ciudad para garantizar la seguridad de los visitantes; incluso se detienen en cada esquina por varios minutos, luego se mueven a otro sitio; algunos de ellos aceptan tomarse fotos con algunos visitantes que se los solicitan.
Desde que iniciaron las vacaciones, la seguridad en el centro de la ciudad se reforzó, pero cada una de las corporaciones tiene su propia responsabilidad: en el caso de los agentes municipales, están divididos en vialidad y seguridad, los primeros son los que se encargan de que los visitantes caminen libremente en el centro, incluso se encargan de detener el tránsito para que los turistas crucen las calles.
Otros se encargan de regular el estacionamiento, en tanto un grupo circula a bordo de motos y patrullas en el centro histórico.
En el caso de la Policía Estatal, estacionan sus camionetas en los costados del parque principal, a fin de intervenir en caso necesario o que algún turista reporte si fue víctima de algún delito.
En el caso de la Policía Militar, se desplazan en grupos de 20 elementos, divididos en quintetas y unos van detrás de los otros. Cuando llegan a una esquina se distribuyen estratégicamente, de tal modo que estén reunidos los 20 en un solo sitio.
Se distribuyen de tal modo que tengan visibilidad en los cuatro puntos de las calles, en donde permanecen unos minutos y luego se pasan a otro punto, hasta que hayan cubierto todo el centro por espacio de más de media hora, para luego abandonar el lugar y continuar caminando en las calles del centro histórico.
Mientras tanto otros grupos de militares están recorriendo caminando las colonias y barrios de la ciudad.
Es alrededor de las seis de la tarde que se dirigen a las instalaciones del XX Regimiento de Caballería Motorizado, en donde hacen cambio de turno, para que otros continúen la vigilancia la noche y madrugada.
En algunos fraccionamientos, de repente se les puede ver caminando y antes los vecinos los veían con asombro pero ya se acostumbran a verlos, sobre todo porque hasta el momento no se tienen reportes de que se haya cometido alguna irregularidad en contra de algún ciudadano. Hasta el momento ellos no han intervenido en algún problema, solo hacen presencia y no hablan con nadie.— Juan Antonio Osorio
