TIZIMÍN.— Jhonatan tiene diez años y aunque uno de sus derechos universales es la oportunidad de ir a la escuela, él dice que prefiere trabajar para que sus hermanitos puedan comer.
El niño es uno de los siete integrantes de la familia que encabezan Consuelo Chuc Medina y su esposo, un “chalán” de albañilería que rentan una casa que ni siquiera tiene piso firme, en la colonia CNC, en la calle 76 entre 21 y 23. Viven en condiciones de pobreza extrema.
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El más chico, de meses
Los hermanitos de Jhonatan tienen 9, 5, 2 años, y, el más pequeño, 7 meses de nacido.
Jhonatan es quien ha apoyado a su mamá con el cuidado de sus hermanitos desde antes que naciera el más pequeño.
“Chalán” de albañil
La mujer dice que el marido trabaja como “chalán” de albañilería y por fortuna lo llamaron de Holbox donde apenas hace unos días comenzó a trabajar pues estaba desempleado ya que no lo contratan en Tizimín por lo que solo hacía “chambitas” para poder comprar lo básico a sus hijos.
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La casa donde actualmente habitan es rentada y el único servicio con que cuentan es agua potable pues a la dueña de la vivienda le robaron la cablería de la corriente eléctrica y desde hace varios meses están sin energía.
Sin piso firme
Por las constantes lluvias padecen de inundaciones pues toda la casa queda encharcada y entre lodazal porque tampoco tiene piso firme.
Dice que aunque ella y su esposo quisieran que sus hijos regresen a la escuela no tienen el recurso y prefieren que apoyen trabajando.
$100 por limpiar un terreno
Jhonatan señala que en un terreno colindante trabajan pues constantemente lo limpian y los dueños les pagan 100 pesos a él y a sus hermanitos.
Señala que prefiere trabajar que estudiar pues de esa manera ayudan a sus padres para que sus hermanos tengan comida todos los días.— WENDY UCÁN CHAN
