Reacciones en las redes sociales por su fallecimiento
TICUL.— “Seguirás tocando jarana en el cielo”. Ésta fue una de las expresiones que ticuleños manifestaron ayer jueves tras enterarse del fallecimiento de Arturo González Castillo, “El rey de las vaquerías”, en un accidente vial ocurrido anteanoche en el tramo Akil-Tekax.
La noticia del repentino deceso del músico, dos días después de su cumpleaños 95, ha causado conmoción en esta ciudad, donde vivió toda su vida dedicándole medio centenario a la música típica regional.
Músico vigente
Al maestro González Castillo los ticuleños lo recuerdan como una persona alegre. A su avanzada edad, seguía difundiendo la música de jarana y en 2020 se preparaba para celebrar sus 75 años de carrera.
Su instrumento, la güira, lo acompañó en sus últimas presentaciones.
La orquesta que llevaba el nombre del maestro era ampliamente conocida en los municipios del Estado y amenizaban las vaquerías de fiestas populares como las de Ticul, Chumayel y Tekax, entre otras comunidades.
El año pasado, el Ayuntamiento encabezado por el alcalde Rafael Montalvo Mata le hizo un homenaje junto con otros tres músicos, durante las celebraciones del Día de Santa Cecilia, patrona de los músicos.
Ese mismo día los ticuleños despidieron a otro grande de la música de trova en la ciudad, Jorge Coello.
Los otros dos homenajeados fueron los músicos Fernando Torres, de jarana, y Felipe Alejos, de charanga.
Cómo informamos, González Castillo falleció anteanoche miércoles al impactarse el automóvil en el que viajaba contra la parte posterior de un remolque cargado con reses en la carretera Tekax-Akil, cerca de la unidad de riego Plan Chac.
Su hijo, Arturo González González, quien manejaba el automóvil, sufrió varias lesiones que lo mantienen hospitalizado en la ciudad de Mérida.
El cuerpo de González Castillo fue velado anoche en su domicilio en la calle 21 entre 28 y 30 del Centro.
Misa y homenaje
Hoy viernes, a las 7 de la mañana, se le hará una misa de cuerpo presente en la iglesia de San Antonio de Padua y después se le rendirá un homenaje en la explanada del parque principal.
Anoche jueves también se le hizo un homenaje durante la clausura del Otoño Cultural, a cargo de la Secretaría de la Cultura y las Artes, en la Concha Acústica de la ciudad, con la presentación en una orquesta jaranera y el ballet folclórico del gobierno del Estado.
Al “Rey de las vaquerías” le sobreviven sus hijos Arturo, Jazmín, Mario y Roberto González González. El año pasado falleció su esposa, Isela González.
La muerte de González Castillo causó conmoción en la ciudad, y las redes sociales como Facebook se inundaron de expresiones de condolencias y apoyo hacia la familia del músico.
El alcalde Montalvo Mata escribió: “Cuando un grande se va… la música jaranera, el mundo artístico está de luto, no tengo palabras para describirlo… uno de los hijos predilectos de Ticul, de los más grandes músicos yucatecos tocará ahora jaranas en el cielo… Dios lo reciba en la eternidad… Hasta siempre Don Arturo González Castillo, el Rey de las Vaquerías”.
Más adelante publicó: “A nombre propio y de mi familia externo mi profundo pesar y mis más sinceras condolencias a la Familia González González por el fallecimiento del Sr. Arturo González Castillo, nuestro Rey de las Vaquerías. A sus hijos, hijas, nietos, sobrinos y demás familiares envío mis pensamientos y oraciones en tan sensible pérdida que enluta a la música jaranera y a todo Ticul. Hasta siempre Maestro!”.
“Comienza la leyenda”
El exdirector de Catastro, de la administración anterior, Humberto Parra Sosa, escribió: “La música yucateca está de luto, los ticuleños estamos de luto, falleció el Rey de las vaquerías Don Arturo González. Comienza la leyenda de uno de los orgullos más grandes de la Perla del Sur y de Yucatán…”.
También la parroquia de San Antonio de Padua ofreció un mensaje de condolencias por “la pena que embarga a la Familia del Maestro Arturo González y a la ciudad de Ticul por el sensible fallecimiento del ‘Rey de las vaquerías. Dale Señor el descanso eterno, y brille para el la luz perpetua. Descanse en paz”.— Hérbert Nelson Bacab Poot
