Fieles de Progreso y Tabí honran a la Virgen María
PROGRESO.— La solemnidad de la Inmaculada Concepción fue celebrada anteanoche en la parroquia de la Purísima Concepción y San José, con una misa que concelebraron el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, Óscar Cetina Vega y Aarón Esteban Sánchez Bobadilla, párroco y vicario, respectivamente.
También participó el diácono permanente José Melquiades Chan Díaz, quien acompañado de monaguillos, encabezó la entrada a la iglesia y sostuvo la Biblia con la que leyó el Evangelio.
El recinto lució lleno pues también arribaron antorchistas que hicieron su parada nocturna.
Monseñor explicó que debido a que la fiesta de la Inmaculada Concepción en este año cayó domingo, que fue el segundo de adviento, se celebró un día después.
La Purísima Concepción es una de las patronas del puerto, el otro es San José. A las 6 de la tarde se rezó el rosario ante la imagen de la Virgen María.
El arzobispo se refirió a la creación en el pasaje del Génesis, cuando Adán y Eva comieron el fruto prohibido tentados por la serpiente, quien les dijo que si lo comían serían inmortales e iguales a Dios.
“Tengan en cuenta que dice fruto prohibido, no se habla de la manzana, eso fue una invención”, expresó.
Adán y Eva quisieron competir con Dios por la tentación del demonio, eso mismo ocurre hoy en día, la humanidad quiere estar en competencia con el creador, queriendo imponer sus propias reglas y pensamiento moderno, en el que se enseña que cada quien es libre para desobedecer a Dios en competencia con él.
Rodríguez Vega felicitó a las religiosas de las Hijas Mínimas de María Inmaculada, quienes renovaron sus votos.
“Dios hizo inmaculada a María, pero ella tuvo el mérito de conservarse inmaculada. Nosotros somos inmaculados con el bautizo”, concluyó.
En Tabí, comisaría de Sotuta, se llevaron al cabo una misa y procesión en honor de la Virgen de la Inmaculada Concepción.
Familias de Yaxcabá, Tahdzibichén, Tixcacaltuyub, Cantamayec, Holcá, Tibolón y Sotuta cantaron “Las mañanitas” a la venerada imagen durante una mañana en la que el sonido de las guitarras, contrabajo, acordeón, violines y trompetas hicieron retumbar la iglesia.
Luego de la misa se realizó una solemne procesión en la que mujeres portaron trajes regionales. La efigie estaba en una urna que cargaron los custodios y la entrada principal de la iglesia lució con banderines multicolores.— Gabino Tzec Valle/ Candelario Pech Ku
