“Es tu cruz”, solían decir las mamás a sus hijas hasta alrededor de los años ochentas cuando éstas exteriorizaban que ya no querían seguir casadas, pero tampoco serían bien vistas en caso que llegaran a divorciarse.
Te puede interesar: Al alza los divorcios entre matrimonios gay
La situación fue cambiando con el tiempo y en la actualidad, si bien no deja de ser un evento estigmatizante, las mujeres ya no están dispuestas a seguir con una pareja con la que ya no se sienten a gusto.
Edades promedio
De acuerdo con la información difundida por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) durante 2018, en México las mujeres se divorcian ligeramente más jóvenes que los hombres, ya que la edad promedio al divorcio es de 38.7 y 41.3 años, respectivamente.
En cuanto al nivel de escolaridad con el que cuentan los divorciantes, la mayor proporción corresponde al nivel de secundaria o equivalente con 22.2% para los hombres y con 23.1% para las mujeres.
Lee también: Los yucatecos se divorcian menos que los campechanos y quintanarroenses
Nivel de educación
Le sigue en importancia la población con nivel de preparatoria con 20.2% para ellos y 19.4% para ellas.
Por lo que respecta al nivel profesional es ligeramente mayor el porcentaje en las mujeres que se divorcian con el 16.3%, respecto al 15.7% de los hombres.
Empleo al momento del divorcio
En cuanto a la condición de actividad económica de los divorciantes, el 73.9% de los hombres declaró que trabajaba al momento del divorcio, mientras que en las mujeres esta condición fue del 52.8 por ciento.
El reporte 2018 del Inegi detalla que el estudio del divorcio como fenómeno social fundamenta su importancia en la posibilidad de estudiar las disoluciones matrimoniales y caracterizar a los divorciantes con base en su perfil sociodemográfico con la finalidad de contextualizar los cambios económicos, culturales y políticos que motivan dichas disoluciones.
Institución vulnerable
El incremento en la relación divorcios-matrimonios plantea la necesidad de profundizar en la estadística y motiva al estudio de la nupcialidad dado que evidencia al matrimonio como institución cada vez más vulnerable, dice el documento.- Hipólito Pacheco Perera
