El mar se alejó poco más de 40 metros en la playa del malecón de Progreso ayer jueves, precisamente al cumplirse dos años de una sonada alerta de tsunami emitida para ese puerto de Yucatán.
Progreseños y visitantes caminaron ayer en el lecho que el mar dejó al descubierto en la mañana.
Vaciante y alerta de tsunami
La llamativa vaciante ocurrió precisamente cuando se cumplieron dos años de que, el 9 de enero de 2018 a las 8:57 de la noche, se emitió una alerta de maremoto para la costa de Progreso a causa del sismo de 7.8 grados registrado en Honduras.
La sonada alerta para Progreso se desactivó a las 9:25 p.m., al descartarse que un tsunami azote al puerto.
Te puede interesar: Alerta de Tsunami para Progreso
El fenómeno marino sucedió además en la víspera de la primera Luna llena del año 2020.

Ayer jueves, vecinos de Progreso dijeron que saben que cuando hay Luna llena, el mar se aleja varios metros.
Efectivamente, este enero la Luna alcanzará la fase llena, el plenilunio, hoy viernes.
También viernes hoy ocurrirá el primer eclipse penumbral de la Luna, el cual no será visible en Yucatán ni en el resto de México, según informó la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Hace un año, tanto el 19 de enero como el 16 de febrero, el mar se alejó unos 100 metros y mostró el lecho marino, en Progreso.
Es un fenómeno natural, efecto lunar; antes se registró marea alta y amaneció con marea baja, eso hizo que el mar se alejara. No hay por qué preocuparse ni alarmarse, tampoco hay riesgo de tsunami.
Bernardo Crespo Silva, capitán Regional de Puertos de Yucatán, al ser entrevistado por la llamativa vaciante del 16 de febrero en Progreso.
En los hechos, la vaciante es un fenómeno que ocurre a diario.
“La fuerza de gravedad de la Luna ocasiona que el mar se retire y vuelva varias veces al día en la playa; en su punto de máxima altura se llama pleamar y en el de mínima, bajamar”, se informa en el artículo “La Luna y las mareas: un mar que sube y baja”.
El período comprendido entre una bajamar y una pleamar, se indica, se denomina creciente y el que transcurre entre la pleamar y la bajamar es la vaciante.

Dependiendo de la fase lunar, las mareas son débiles o fuertes, se indica.
Cuando la Luna está en las fases creciente y menguante, las mareas son más pequeñas y se llaman mareas muertas.

En cambio, se contrasta, cuando hay Luna nueva o llena, el Sol, la Luna y la Tierra se alinean, y las mareas son mayores. Se llaman mareas vivas. Las mareas altas son entonces muy altas y las bajas, muy bajas.
La explicación coincide con lo que el jefe del Servicio Mareográfico Nacional de la Universidad Autónoma de México (UNAM), Jorge Zavala Hidalgo, dijo febrero de 2019, cuando en Acapulco, Veracruz, Oaxaca y Yucatán el mar se alejó unos 100 metros de la línea de playa.
“Este fenómeno se debe a la posición relativa en que se encontraron la Tierra, la Luna y el Sol. Lo correcto es decir marea viva para referirse a este efecto donde el mar parece retroceder”, afirmó ese día el especialista.— Flor de Lourdes Estrella Santana
