HUNUCMÁ.— La Cuaresma nos da tres pilares que nos dan la pauta de cómo vivirla con intensidad y son la oración, el ayuno y la limosna, expresó el párroco de esta ciudad, Javier Castillo Domínguez, en su mensaje cuaresmal a los feligreses.
“Para el papa Francisco, la oración es un diálogo de corazón a corazón, de amigo a amigo. Por eso la oración es muy importante en el tiempo cuaresmal, ya que la oración nos muestra la necesidad de corresponder al amor de Dios”, indicó.
El presbítero Castillo Domínguez, quien está a cargo de la céntrica parroquia San Francisco de Asís, agregó que cuando llega la Cuaresma, vuelven a estar en nuestras vidas las palabras ayuno y abstinencia.
“Esta acción pareciera que la quisiéramos poner en el olvido; sin embargo, no debería ser así, ya que el ayuno es uno de los pilares de nuestra Cuaresma.
“El ayuno nos debe fortalecer en nuestra capacidad de sacrificio, de renuncia.
“Tenemos el ejemplo de Jesús, quien ayunó 40 días. Se podría decir que el ayuno es un entrenamiento para vencer la tentación, renunciar a un bocado no tendría ningún sentido si no se renuncia al pecado”, expresó.
El sacerdote recordó que el papa Francisco dijo en su mensaje del Miércoles de Ceniza (26 de febrero): “La Pascua de Jesús no es un acontecimiento del pasado, por el poder del Espíritu Santo es siempre actual y nos permite mirar y tocar la carne de Jesucristo”.
El padre invitó a que “vivamos esta Cuaresma basándonos en estos tres pilares: oración, ayuno y limosna”.— Jorge Castilla Franco
