Está en riesgo de perder en Sucilá su patrimonio
SUCILÁ.— Wílmer Monforte Marfil, conocido ganadero local, ventiló hace unos días en su cuenta de Facebook el fraude de que fue víctima un productor por parte de una empresa privada en contubernio con la Sagarpa.
El relato que había hecho Monforte Marfil ha causado revuelo en las redes sociales e incluso han salido más víctimas de ese millonario fraude del que fueron objeto ganaderos de la zona oriente en Yucatán.
Incluso se han interpuesto denuncias en la Fiscalía General del Estado que no han tenido avance, al grado que uno de los afectados de Sucilá ya ha recibido notificación de embargo por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Fausto Escamilla Peniche, presidente de los ganaderos de Sucilá, dice que el ofrecimiento del apoyo federal ocurrió hace 5 años y se habla de más de 10 casos de los cuales uno hay en Sucilá, otros en Tizimín y unos más son de municipios del Oriente.
Román Camelo Dzib es el principal afectado a quien lo han notificado de embargo a su vivienda por parte del SAT, incluso dice que desde hace varios años se interpusieron las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General del Estado y hace una semana lo volvió a hacer en la Fiscalía General de la República.
Hasta ahora su caso sigue en las mismas y con el miedo de perder su único patrimonio y todo por creer en un apoyo que nunca recibió.
Wílmer Monforte hizo público en redes sociales el desfalco, lo que ha desatado polémica
Entre otras cosas, el escrito que publicó dice: “Les voy a contar la historia tal y como sucedió y les pido a todos los que la lean la compartan y llegue hasta donde tenga que llegar para que no se cometa una injusticia más a la gente que con mil sacrificios trabaja el campo. También quiero comentarles que este caso no es el único en el estado de Yucatán, hay muchos más ya embargados o a punto del embargo.
“Bueno resulta que en el año 2015 o 2016, no recuerda bien el compañero, llegó al pueblo una empresa constructora de sistemas de riego buscando interesados para rehabilitarles sus sistemas de riego. Con la promesa de todo tipo de facilidades reclutaron acá y en otros municipios a varios interesados que vieron en el ofrecimiento la oportunidad de ver sus viejos sistemas de riego nuevamente funcionando y regando sus pastizales, les pidieron sus documentos para realizar los proyectos e inscribirlos a un programa de la entonces llamada Sagarpa, no sin antes mencionarles que tenían muy buenas relaciones y era seguro que se aprobarían los sistemas de riego y efectivamente así fue, después de un tiempo de trámite a este amigo y otros más lo citaron en la delegación de la Sagarpa en Mérida para que firmara la aprobación de su proyecto y también un convenio donde ceden los recursos aprobados por un monto aproximado a los 517 mil pesos, la empresa le prometió que en un mes ya tendría totalmente rehabilitado su riego y listo para reverdecer su pastizal.
El tiempo se fue pasando, solo llega parte del material acordado, se hace una parte del trabajo, de pésima calidad, y nunca se concluye la obra a pesar de los múltiples reclamos del productor, se pasa el tiempo y Sagarpa visita la unidad de producción para verificar la obra e indica al propietario que debería de firmar el finiquito para dar por concluido la aplicación de los recursos, el productor molesto porque la obra no se concluyó nunca acepta firmar y así queda la cosa.
“Se pasa el tiempo y después de aproximadamente un año al compañero le llega una notificación para devolverle a la Sagarpa los 517 mil pesos del proyecto; él, muy molesto, acude a las oficinas de Sagarpa y ahí le dicen que si la empresa no le cumplió la tiene que demandar y si el juicio le es favorable entonces sería la empresa la que devolvería los recursos, su desesperación ante esta situación le causa un cuadro de hipertensión y diabetes lo cual lo pone mal de salud y con constantes citas médicas para su control, también acude a la prensa en su desesperación de que su caso sea escuchado y que alguien lo ayude a solucionarlo.
“Se pasa el tiempo, algunas personas ligadas al gobierno le dicen que no va pasar nada, que solo es un trámite administrativo que el gobierno va a condonar la deuda así como ha condonado miles de deudas de este tipo.
“Pues no fue así, el viernes por la tarde personal del SAT le vino a embargar su casa, por no pagar en tiempo y forma un crédito fiscal que ahora suma la cantidad de 642 mil pesos.
“Compañeros productores y público que va leer esto, yo les pregunto, cómo es posible que un recurso que nunca se le entregó a esta persona, ni se le deposito a ninguna cuenta pueda hoy ser motivo de embargo a sus bienes.
Me preguntó quién debe ser la encargada de verificar las obras y determinar si se concluyeron y se hicieron bien, de acuerdo a lo que dice el proyecto.
“Es increíble que se aprovechen de la buena voluntad y la ignorancia en estos temas de la gente del campo.
“Hago un llamado por este medio a todas las autoridades que tienen que ver en este tema, para que hagan su trabajo, ya es hora de que se acabe esa horrible burocracia insensible que no piensa, esa horrible burocracia que para ellos solo hay blanco o negro.
El escrito ocasionó que salieran otros productores y respondieran diciendo que la empresa es de José Lugo Chavira, quien cobró los proyectos engañó a los productores.
Otros comentaron que hay más de 10 estafados en Tizimín.— WENDY UCÁN CHAN
