DZIBICHALTÚN.— En las primeras horas del día, el esplendor del sol se hizo presente en la Casa de las 7 muñecas de la zona arqueológica de Dzibichaltún.
A diferencia de otros años, en esta ocasión los rayos del sol se hicieron acompañar de la melodía de los grillos y el susurro del viento. No hubo gente.
El sol se presentó puntual a la cita, aunque desde el jueves se pudo observar este fenómeno que atrae cientos de turistas al año.
Debido a la crisis de salud por la pandemia del Coronavirus Covid19, las puertas del lugar permanecieron cerradas.
Será hasta el equinoccio de Otoño que el espectáculo volverá a tener espectadores humanos.
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