Contradicciones y silencio oficial por un fallecimiento
A cuatro semanas de la muerte de un progreseño en custodia de policías estatales, tras ser detenido en el puerto sin orden de aprehensión de por medio, el caso no solo sigue impune, sino que aumentan las dudas mientras continúa el silencio oficial.
La versión pública oficial es que Gaspar Avelino Sulub Cimé, de 45 años de edad, murió “durante el traslado a la cárcel pública”, de acuerdo con un escueto comunicado de la Secretaría de Seguridad Pública estatal (SSP) emitido el día de su fallecimiento.
A la pareja sentimental del progreseño se le dijo que sufrió un infarto.
Cuatro días después de la muerte, el sábado 29 de febrero, la Fiscalía General del Estado dio a conocer la autopsia oficial y contradijo la versión inicial de la SSP al señalar que la causa de muerte de Sulub Cimé fue “asfixia mecánica por oclusión de vías aéreas”; es decir, por “broncoaspiración”.
Sin embargo, el martes 3 de marzo, al cumplirse la primera semana de la muerte, se supo que Sulub Cimé “sufrió tortura” y murió “ahogado en su propia sangre”, de acuerdo con el resultado de la necropsia realizada por el médico forense Wílbert Adolfo Pantoja Ávila.
En esa segunda autopsia, realizada a insistencia de la familia, el doctor Pantoja Ávila concluye que la causa de la muerte de Sulub Cimé “fue traumatismo craneoencefálico” y que “sufrió una asfixia por broncoaspiración del tejido hemático” (su propia sangre).
Una nueva contradicción y más dudas surgieron esta semana al dar a conocer la Comisión de Derechos Humanos del Estado (Codhey) parte del Informe Policial Homologado de los agentes involucrados que presentó la SSP.
De acuerdo con la versión de los policías, como publicamos ayer, detuvieron el vehículo donde viajaba la víctima con su familia por “exceso de velocidad” y, debido a una presunta actitud agresiva, “fue detenida la persona y trasladada en la cama de un vehículo oficial”.
“Al llegar a la Base Pescador (en Progreso) se percataron de que (el detenido) no respiraba (…)” y “un paramédico confirmó que había fallecido”.
El informe policiaco también indica que la pareja de Sulub Cimé y los (dos) menores de edad que los acompañaban fueron trasladados en otro vehículo, pero no dice cuál es la condición laboral de los policías involucrados.
Al dar a conocer la autopsia oficial el sábado 29 de febrero, el fiscal Wílberth Cetina Arjona dijo que “se ha citado a declarar (…) a los tres policías de la SSP que intervinieron en los hechos”. Sin embargo, la pareja sentimental de Sulub Cimé, Cindy Citlally Aménica Pérez, dijo que intervinieron al menos 12 policías, los dos que iban en la unidad que les cerró el paso y unos 10 más que llegaron en tres patrullas. Cindy Citlally también declaró que vio llegar vivo al progreseño al Complejo de Seguridad en el Anillo Periférico de Mérida, sentado en la cama de una patrulla, y fue hasta las 5 ó 6 de la mañana del martes 25 cuando le informaron que murió de un infarto.
Además, la mujer dijo que viajaban en un vehículo contratado de la plataforma Uber, de manera que si la detención fue “por exceso de velocidad”, al que debían sancionar es al chofer, no tenían por qué detener a los pasajeros, además de que entre estos había dos menores de edad.
En todo caso debieron detener solo a Sulub Cimé y no a sus acompañantes.
A pesar de la insistencia, siguen sin respuesta oficial las preguntas planteadas por el Diario desde el jueves 27 de febrero a la SSP y la Fiscalía en torno al caso de Sulub.
A la SSP se le preguntó ¿cuál fue el motivo de la detención de Gaspar Sulub Cimé? ¿De qué se le acusaba? ¿Había orden de aprehensión? ¿Por qué motivo? ¿De qué corporación son los agentes que intervinieron en la detención? ¿A qué hora y en dónde murió?
Y a la Fiscalía se le plantearon las siguientes preguntas: ¿A qué hora tuvieron conocimiento de la muerte de Gaspar Sulub Cimé? ¿Cuál es la causa de muerte, según la autopsia? ¿Qué ha pasado con los tres policías que la SSP les consignó? ¿A qué hora fueron consignados?— MEGAMEDIA
LO SIGUIENTE PUEDE SER UN APOYO:
Impunidad / Muertos bajo custodia policial
En torno a la muerte de Gaspar Sulub, el Equipo Indignación dio a conocer el sábado 29 de febrero una carta enviada al gobernador Mauricio Vila Dosal.
Deplorable silencio
En la carta, Indignación lamenta el “deplorable silencio de las distintas autoridades, instituciones y dependencias responsables, incluyéndolo a usted”, para aclarar la muerte del progreseño.
Notoria negligencia.
También señala que “en Yucatán en los últimos años han fallecido varias personas en centros de detención o en unidades policíacas durante sus traslados. Todas esas muertes se encuentran impunes. Ni siquiera se ha sancionado a alguien por la evidente y notoria negligencia que esos casos implicarían, aún si se descartase tortura”.
Seis muertos en 5 años
En 2016 al menos dos personas murieron por “infarto” en Mérida mientras estaban bajo custodia de la policía estatal. Una de ellas, en mayo, en los separos de la SSP. Otra, en diciembre, en una patrulla de la SSP, durante su traslado. Ese mismo año, en Temax, un joven murió en la cárcel. El dictamen forense señaló “parasitosis”. En 2018 un joven murió en Teabo, en la cárcel municipal, y en 2019 otro joven falleció en Oxkutxzcab. Sulub Cimé sería el sexto en cinco años.
Exigencias ignoradas
“Las continuas exigencias hechas para erradicar la tortura en Yucatán han sido sistemáticamente ignoradas. Desde Indignación, en reiteradas ocasiones hemos exigido un protocolo que obligue a descartar tortura cuando un fallecimiento ocurra en un centro de detención, tal como establece la legislación internacional de derechos humanos, lo cual incluye peritajes forenses independientes, investigación pronta, independiente e imparcial, sanción a los responsables y garantías de no repetición. Con rabia, con Indignación, reiteramos la exigencia”.—Megamedia
Carpeta de investigación Integración
A un mes, la Fiscalía General del Estado continúa integrando la carpeta de investigación.
En una patrulla
Avelino Sulub Cimé, como se recordará, murió a bordo de una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) entre la noche del 24 de febrero y la madrugada del 25, según un boletín de la corporación, cuyos oficiales habrían realizado la detención por motivos que, a un mes el suceso, tampoco se han revelado.
Testigo
Una testigo, pareja del ahora occiso, señaló que éste llegó con vida a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) y que ahí lo golpearon hasta matarlo.
Autopsia oficial
La autopsia realizada por la FGE habría revelado que el pescador murió por asfixia mecánica por obstrucción, según el fiscal Wilberth Cetina Arjona, bronco aspiro, pero no explicó si fue con su saliva, vómito o algún otro líquido.
Autopsia particular
Una autopsia realizada por familiares una semana después, reveló que el hombre efectivamente broncoaspiró, pero con su propia sangre, esto a consecuencia de los múltiples golpes que habría recibido, pues además su cuerpo presentaba contusiones en varias partes, sobre todo en la cara.
Aún no turna
A un mes de estos hechos, y a pesar de la insistencia de la familia por buscar la verdad y la justicia, la FGE no ha turnado el caso a un juez de control y mucho menos a los policías que habrían participado en la detención, que cabe recalcar, no se han dado a conocer los motivos.
Negativa oficial
A la FGE se le ha preguntado sobre el desarrollo del caso y cómo va la integración de la carpeta de investigación, pero se han negado a responder.
“Deplorable silencio”
En una carta al gobernador que el Equipo Indignación dio a conocer el sábado 29 de febrero lamenta el “deplorable silencio”.
