“Gracias a Dios”, no se enfermó el personal turístico
PROGRESO.— A dos semanas que la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA) suspendió por un mes los viajes de barcos, en este puerto hay preocupación porque hay muchos enfermos de Covid-19 en Estados Unidos y a Progreso llegaron cientos de cruceristas de ese país desde enero y hasta el 14 de marzo.
Vendedores, meseros, tour operadores, artesanos, choferes de autobuses, taxis, colectivos y masajistas tuvieron contacto directo con los cruceristas de EE.UU.
El último crucero que llegó a este puerto (luego que la OMS declaró el 11 de marzo que el Covid-19 ya es pandemia) fue el “Carnival Fantasy”, arribó el sábado 14 de marzo, recordó Ronald Bolivar Celis Gómez, dueño de dos carros para el paseo de turistas en la ciudad.
Ese sábado, los pasajeros se molestaron porque, desde que descendieron del barco, con un equipo portátil se les tomó la temperatura en la terminal de cruceros.
Molestia
Los turistas que se quedaron en la ciudad no tardaron mucho tiempo, estaban disgustados por la medición de la temperatura.
Celis Gómez dijo que, después, los prestadores de servicios se enteraron que un pasajero del “Carnival Valor”, que arribó a principios de marzo en este puerto, resultó positivo a Covid-19 y presuntamente falleció.
No se sabe si ese turista estuvo en la ciudad o zonas arqueológicas o se quedó a bordo del crucero.
Indicó que ya pasaron dos semanas del último arribo de crucero y gracias a Dios ninguna persona que atendió a los pasajeros se enfermó de Covid-19, así que los pasajeros estaban sanos.
Pero lo que más preocupa a los prestadores de servicios es que, debido a que ya hay más de 100,000 enfermos de Covid-19 en Estados, los cruceros retornarían en uno o dos meses, lo que representa un duro golpe a la economía de las familias que dependen del turismo de barco, dijo Celis Gómez.
Además, agregó, el gobierno de Estados Unidos podría no autorizar la salida de cruceros por dos o tres meses hasta que en otros países pase la emergencia sanitaria, lo que afectaría más a la industria turística.
Afirmó que en los servicios turísticos laboran unas 1,300 personas, de las cuales 1,000 son de Progreso y 300, de Mérida y otros lugares.
Los trabajadores turísticos afectados por la pandemia son unas 120 masajistas, 100 meseros, otro tanto de vendedores, 120 artesanos, 75 taxistas que dan servicio en la terminal de cruceros y en el tianguis artesanal.
También los prestadores de servicios náuticos, choferes de autobuses, carros turísticos, tour operadores, guías de turistas, restauranteros, meseros, empleados de puestos de artesanías, expendios de cervezas, etcétera.
“Solo en este puerto, de las 1,000 personas que viven del turismo dependen unas 5,000 personas que pasan serios apuros económicos y que, de alguna manera, con los cruceros tenían un sustento seguro, pues además de los sueldos, las propinas en dólares ayudaban mucho, porque se recibían hasta 20 dólares en propina”, dijo Celis Gómez.— G.T.V.
