El desembarco anteanoche de uno de los tripulantes que habían quedado en el crucero británico Marella Explorer 2 para recibir atención médica ante dificultades para respirar

Una muerte en Valladolid prende los focos rojos

Comunidades

La falta de respuesta inmediata a las inquietudes de la gente de los municipios ante supuestos casos de coronavirus alimenta el miedo que crece con el paso de los días, cuando en teoría todos deben estar confinados en sus casas por la cuarentena.

En Yucatán, para conocer los resultados de las muestras que se toman a personas sospechosas de haber contraído el coronavirus o Covid-19 pueden transcurrir mínimo cinco horas en promedio, esto si las pruebas no se contaminan o si resultan en “falso positivo”, es decir, cuando es necesario hacer repeticiones.

En este tenor, en Valladolid, la muerte de un hombre de 40 años en el fraccionamiento Cupules encendió ayer los focos rojos entre la gente que vive a los alrededores, luego que se difundieron supuestos detalles que rodearon el deceso.

El imaginario vallisoletano se vio alimentado luego que al domicilio llegó temprano personal de una funeraria, pero no se llevó el cadáver, sino más tarde, cuando los trabajadores regresaron con vestimenta especial, máscaras y equipo para desinfectar el interior del auto fúnebre.

También se difundió que el hombre había regresado recientemente de Estados Unidos y se empleó en una empresa de la Riviera Maya.

Otro lugar donde la gente habló incluso de la posibilidad de expulsar a una madre de familia fue en Motul, en el fraccionamiento Puertas del Sol, debido a que sus dos hijos enfermaron de gripe, pero el colectivo afirma que padecen Covid-19.

Se averiguó que la familia es de bajos recursos y los menores están llevando un monitoreo constante por la dirección Municipal de Salud y es a lo que responden las visitas frecuentes de patrullas y ambulancias al domicilio, que es lo que espantó a los vecinos.

En Progreso, horas antes que el crucero Marella Explorer 2 zarpara con destino aún no definido, un tripulante de nacionalidad griega, de 46 años de edad, sospechoso de Covid-19, fue desembarcado al presentar dificultades para respirar.

Con este tripulante griego y el británico de 71 años de edad desembarcado el lunes por la noche, son dos los infectados de ese crucero que se quedaron en Yucatán, y están hospitalizados en una clínica de Mérida.

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