Vecinos la vieron como un huracán que dejó granizo
TUNKÁS.— Vecinos de esta cabecera municipal ayer lunes seguían recuperándose de los daños y perjuicios que causó una miniturbonada el sábado 25 en la tarde, en plena cuarentena por la pandemia de Covid-19.
La lluvia y los fuertes vientos ocasionaron destrozos en viviendas y en infraestructura de servicios.
Pobladores indicaron que lo vivido el sábado no tiene antecedente, ya que no recuerdan que una lluvia en los últimos años realizara tantos destrozos en la población.
Algunos vecinos comentaron que las ráfagas parecieron vientos de un poderoso huracán.
Ayer, aún se veían destrozos que dejaron la lluvia y los vientos.
En un recorrido se observaron grandes árboles quebrados a la mitad y otros arrancados desde sus grandes raíces.
Igual albarradas desplomadas, postes de servicios de televisión caídos a media calle, cables del tendido eléctrico arrancados por la caída de los árboles.
Además, una que otra vivienda a la que se le despegaron las láminas del techo, al igual que antenas de internet caídas, una de ellas cayó sobre el techo del domo del Palacio Municipal.
Personal de la Comisión Federal de Electricidad ha estado reparando algunas de las fallas en el municipio.
Ayer predominó el ruido de la tala de árboles para quitarlos del camino.
En algunos patios igual se quebraron árboles frutales.
Algunos vecinos dijeron que también cayó granizo en la población.
Otras personas narraron que estaban en los montes cuando, antes de la lluvia, escucharon que desde lo lejos llegaban los vientos con fuerza y luego vieron caer varios árboles, mientras otros perdieron ramas.
La turbonada sabatina es comentada como una de las lluvias que en la población causó destrozos que no se veían desde hace décadas, según vecinos.— J.C.P.K.
