El bebedor consuetudinario que fue captado en los alrededores del Palacio Municipal de Valladolid

La “ley seca” en Valladolid causa que se “guarden”

VALLADOLID.— La “ley seca” que entró en vigor el 10 de abril en Yucatán, por la emergencia por la pandemia de Covid-19, hace lo que ningún otro programa de desintoxicación: a los bebedores consuetudinarios ya no se les ve borrachos en la calle.

Antes de la “ley seca” se veía en calles y parques, como Santa Ana, a bebedores consuetudinarios, quienes incluso duermen o realizan sus necesidades fisiológicas en la vía pública.

Numerosos bebedores tienen la costumbre de ir ebrios al parque de Santa Ana y a otros sitios públicos, incluso burlan la vigilancia de la Policía Municipal que realiza rondines por donde los teporochos se ubican, pero ellos se las ingenian para guardar su botella, de tal modo que cuando se acercan los uniformados no hallan las bebidas embriagantes.

Sin embargo, desde que se decretó la “ley seca”, a los teporochos se les ve deambular en las calles, pero aparentemente sobrios, pues no se nota que se estén cayendo, ya que no pueden encontrar alcohol en los negocio abiertos, incluso piden limosna para comprarlo.

En un recorrido por los sitios públicos donde comúnmente se reúnen bebedores consuetudinarios, ya no se les encontró. La mayoría de ellos se refugió en sus casas o en otro lugar.

Uno de ellos fue visto en los alrededores del mercado municipal. No se le vio ebrio pero sí estaba sucio, como suelen deambular los bebedores consuetudinarios.

Antes de la “ley seca”, a ese mismo bebedor consuetudinario se le vio en estado de embriaguez y, cuando observó la cámara del reportero, se retiró del lugar.

Debido a su aspecto, es fácil detectar a los teporochos, pero ahora debido a la “ley seca” no están en la vía pública, pues no encuentran dónde comprar alcohol.

Un punto donde suelen reunirse para beber es la calle 28 entre 45 y 47 de la colonia Oaxaqueña, pero en el recorrido no se encontró a ninguno de ellos, de modo que se presume que estarían en receso etílico.— Juan Antonio Osorio Osorno

Síndrome de abstinencia

Se averiguó que hace una semana, a un bebedor consuetudinario sufrió el síndrome de abstinencia alcohólica en calles del barrio de Bacalar, en Valladolid.

A un nosocomio

Según información recabada, una ambulancia lo trasladó a un hospital para que sea atendido. La víctima de la “ley seca” no fue identificada y se desconoce lo que ocurrió posteriormente.

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