Trabajadores surten cajas de cervezas en comercios de Valladolid

Terminaría “ley seca” y el abuso de clandestinos

VALLADOLID.— Con el fin de la “ley seca” a partir del 1 de junio se terminará el abuso de vendedores clandestinos que hicieron su “agosto” al ofrecer bebidas alcohólicas a precios exhorbitantes durante dos meses y medio, que hasta el momento duraría la medida, pues ayer empresas cerveceras repartieron su producto en los negocios y puntos de venta.

Al decretarse la “ley seca” en el mes de marzo, en varias cantinas sobraron botanas, que luego se vendieron en charolas.

También depósitos, mini súper y supermercados se quedaron con productos almacenados, ya que la norma se decretó sin previo aviso.

Sin embargo, a varias personas “se les prendió el foco” y comenzaron con la venta clandestina de cervezas, incluso realizaron viajes a Cancún y Tulum para comprar el producto y traerlo a esta ciudad, burlando los retenes, donde supuestamente deberían ser revisados, pero de alguna manera se la ingeniaron para ingresar.

Los vendedores clandestinos también retornaron con botellas de licor para ofrecer a precios exorbitantes y pese a las necesidades económicas por la contingencia, muchas personas compraron el producto no esencial.

Conforme pasaron los días, en los puntos de venta de Cancún y Tulum se acabaron las cervezas debido a que la delincuencia organizada la adquirió para luego vender a precios elevados.

Los precios de las bebidas alcohólicas y licores clandestinos aumentó conforme se ampliaba la “ley seca”, lo cual aprovecharon los que se dedicaron a esa actividad sin que las autoridades los puedan detectar.

A manera de ejemplo, una plancha de latas de cerveza se llegó a vender en $1,200, aunque en otros lugares se ofreció en $200 menos y poco a poco el precio bajó hasta llegar a $800. Un six (paquete de seis latas de cerveza) se sigue vendiendo y comprando en $200.

La caguama se ofreció en $100 cuando su precio normal es de $35; las cajas de cerveza media en $600, y las cuartitas en $300.

Cabe mencionar que tuvieron buena demanda, incluso algunas personas hicieron su pedido por teléfono que incluyó servicio a domicilio.

En cuanto a los licores, el ron, brandy y güisqui económico se ofreció al principio en $600, ahora bajó a $350 pero su precio normal es de unos $200, en tanto los de etiqueta negra se llegaron a vender en $1,200, solo por mencionar algunos precios, pues la lista es extensa, según la marca y calidad.

“Ley seca”

Hace unos días, el gobierno estatal anunció el fin de la “ley seca” a partir del 1 de junio, pero se analizaría el proceso de venta, ya que se busca evitar aglomeraciones en puntos de venta.

Se planea que podría ser a domicilio; sin embargo, muchos negocios no manejan ese servicio, como las tiendas de conveniencia y conocidos depósitos de cervezas.

Ayer se observaron a trabajadores de empresas cerveceras que surtieron en camiones pedidos en los puntos de venta luego de dos meses de confinamiento.

Comentaron que por fortuna su bodega estaba llena cuando se decretó la “ley seca”, de modo que hay suficiente producto para surtir a los clientes mediante pedidos previos.

Ante la apertura de la venta de bebidas embriagantes, varios vendedores se podrían quedar con producto que no vendieron o al menos tienen estos últimos días, incluyendo este fin de semana, pero no podrían mantener los altos precios o de lo contrario se quedarán con ello, en caso de concluir la “ley seca” como se anunció.— j.a.o.o.

 

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