Una vecina de Cuncunul con algunos de los apoyos alimentarios que se han repartido en esa población en lo que va de la pandemia

Aplicó medidas contra el virus antes que otros

VALLADOLID.— Aunque no fue reconocida oficialmente hasta el momento como un “Municipio de la Esperanza”, en Cuncunul no se ha registrado ningún caso de contagio de Covid-19, debido a que se tomaron las medidas de prevención mucho antes que lo hicieran otros lugares, incluso se siguen aplicando las medidas restrictivas porque se quiere una comunidad limpia y libre del virus, según manifestó el alcalde Eusebio Vázquez Salazar.

Con 2,500 habitantes, este municipio se encuentra a 12 kilómetros de Valladolid, pasando sobre la carretera federal con destino a Mérida, y, según dice el alcalde, que desde que se supo de la presencia del Covid-19, comenzó a tomar las medidas de prevención correspondiente, cerrando los accesos a gente que intentaba llegar a la comunidad, incluyendo a los trabajadores de ese municipio que venían de algún punto de Quintana Roo.

Se permitió pasar por la comunidad sobre la carretera federal, pero solo para los que estaban de paso, pues estaba claro que no podían bloquear a conductores que se dirigían a otros lugares por la vía libre. En todo momento se privilegió la salud de las familias de su municipio, al grado que hasta el momento no se ha registrado de manera oficial ningún caso de contagio.

El motivo por el cual Cuncunul no fue declarado como “Municipio de la Esperanza” es porque en sus alrededores todos sus vecinos sí tuvieron muchos casos, como Kaua, Pisté, Valladolid, Tekom, Chankom, con quienes se tienen vías de comunicación, mismos que también fueron cerrados, y eso impidió que se les reconozca el esfuerzo que hasta el momento han hecho para evitar que llegue a su pueblo el virus.

En cuanto a las medidas internas, el alcalde comentó que se implementó el uso obligatorio del cubrebocas, algunos negocios como los restaurantes “Las Tías de Cuncunul” cerraron sus puertas, lo cual hasta el momento permanecen, debido a que no hay clientes y así no les conviene abrir, porque el peligro no ha pasado, y los dueños también tienen temor a que sean contagiados por alguien que llegue al negocio.

Solo a las tiendas de abarrotes y a algunas esenciales se les permitió abrir en su momento, y se prohibió el acceso de cobradores de empresas como financieras, y otros, en donde la gente tiene créditos, por lo tanto esos negocios tendrán que renegociar con los clientes que tienen en la comunidad.

Recordó que las pasadas lluvias sí afectó a muchos campesinos que perdieron sus milpas, lo que calculó en unas 100 hectáreas de maíz siniestradas, pero los productores aún tienen tiempo para resembrar, solo esperarán apoyos del gobierno del Estado con insumos para hacer ese trabajo.

Del mismo modo dijo que en cuanto a los apicultores, se habrían perdido alrededor 1,000 colmenas que quedaron bajo el agua y los productores también esperan que las autoridades estatales los consideren en algún programa y puedan salir adelante.— Juan Antonio Osorio

 

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