MOTUL.— Ganas de llorar, y temor e impotencia de perder la vida y el patrimonio familiar, sintieron las familias que viven en los albergues abiertos por las inundaciones pluviales que la tormenta “Cristóbal” causó en la comisaría de Kancabal.
Seis familias se refugiaron en el local del preescolar comunitario del Conafe “Mi pequeño mundo”.
Ángeles Chalé Ciau, una de las damnificadas, narró que en el segundo día de las fuertes lluvias de “Cristóbal” (en la primera semana de junio), el agua les llegó hasta la cintura y ella decidió pedir las llaves de la escuela para proteger a sus tres hijos.
“No sé nadar, si subía más el agua sería difícil salir, y abandonando todo se dejó la casa, todo se perdió dentro la casa”, expresó. “Sentí miedo y pánico de solo pensar en ahogarme con mis hijos al no saber nadar.
“En el albergue temporal se está todo el día, no se puede hacer muchas cosas, más que estar pendiente de los hijos para que estén bien; luego con el paso de los días, al bajar un poco el agua, se va a la casa a ver cómo quedó y limpiar mientras llega el tiempo de volver”.
El ama de casa dijo que el Ayuntamiento de Motul les daba las tres comidas, pero desde el jueves 11 dejó de hacerlo, así que ellos ven cómo alimentarse.
“De hecho, el sábado regresamos a las casas porque ya bajó el agua, a fin de salir adelante”, indicó.
Informó que hasta el sábado 13, cuatro familias habían regresado a sus viviendas, al bajar la inundación.
En el albergue se quedaron Karen Pech Pool y María Florentina Ciau, con sus familias.— M.C.T.
