VALLADOLID.— El Día del Padre era esperado por muchos pero también un día como cualquiera para otros; sin embargo, hoy será más complicado celebrar pues están prohibidas las reuniones familiares de más de 10 personas y el sector comercial permaneció cerrado este fin de semana, lo que ocasionó que algunos se quedaran sin comprar un regalo.

Ayer publicamos que José Vivas Cosgaya, empresario en el ramo de la venta de ropa, manifestó que “los líderes empresariales no sirven para nada, pues cuando más se les necesita no dan la cara”, respecto a que prohibieron abrir comercios este fin de semana que se celebra el Día del Padre, lo que beneficia que sus ventas aumenten hasta un 100% en relación con un día normal.

Muchos padres de familia esperan este día para celebrar con sus hijos y otros familiares, incluso se reúnen en casa de algún pariente.

También hay quienes consideran que es un día normal debido a que viven en otros lugares y no tienen la oportunidad de convivir con sus seres queridos.

Hasta el año pasado era común observar reuniones en casas de la ciudad; sin embargo, hoy el festejo será diferente porque las autoridades de Salud recomiendan no realizar reuniones familiares con más de 10 asistentes debido al riesgo de contagio de Covid-19.

Hoy se pondrá a prueba la responsabilidad de los ciudadanos para evitar aglomeraciones, principalmente ahora que se está originando un alza en el número de contagiados en esta ciudad.

En la “nueva normalidad” no se permite la venta de bebidas alcohólicas los sábados y domingos, de modo que algunos compraron sus cervezas desde anteayer u hoy recurrirían a los clandestinos, los cuales abundaron durante la “ley seca”, pero a precios elevados.

Celebrará solo

Carlos Aguilar May, de 74 años, es un padre de familia que vive solo desde hace varios años y tiene un conflicto con su hija, quien quiere expulsarlo de la casa donde vive actualmente, ubicada en la calle 28 entre 35 y 37 en el barrio de Santa Ana.

El septuagenario tiene dos hijos, un hombre y una mujer adultos, pero ninguno de ellos le hace caso, incluso la hija lo amenaza constantemente con sacarlo del predio, ya que es de ella.

Explicó que él se niega a firmar un documento para que la hija pueda desintestar una vivienda que dejó su madre porque ella lo quiere despojar de todo.

Aguilar May dijo que por el conflicto con su hija pasará solo el Día del Padre sin la visita de sus hijos.— J.A.O.O.

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