El sacerdote Javier Castillo

En Hunucmá les invitan a orar por familias y amigos

HUNUCMÁ.— Cerca de 100 feligreses participaron presencialmente en la misa de la Fiesta de Todos los Santos que el presbítero Javier Castillo Domínguez celebró ayer lunes a las 11 de la mañana en la parroquia San Francisco de Asís, en esta ciudad.

En las iglesias de Yucatán solo está permitido que entre el 30% de las personas que caben en el edificio, debido al protocolo sanitario para prevenir contagios de la pandemia de Covid-19.

En la homilía, el párroco de esta ciudad exhortó a los fieles a pedir por el eterno descanso de sus familiares y amigos fallecidos.

Anteayer domingo, día dedicado a los adultos fallecidos en Yucatán, numerosas familias elaboraron pibes o mucbilpollos para poner en la mesa de Hanal Pixán.

El festejo ocasionó que el mercado del centro de esta ciudad se llene de vecinos que hicieron compras para cocinar los pibes.

Se observó a personas comprando carne de puerco, gallinas, espelón, manteca, masa y otros insumos, así como los tradicionales dulces de finados, como merengues, rosquitas rojas, dulce de papaaya y de calabaza.

Un factor que animó la tradición de Hanal Pixán fue que un día antes los pensionados cobraron su pago mensual y les permitió hacer un pib, aunque sea sencillo, para sus familiares difuntos.— Jorge Castilla Franco

 

De un vistazo

De adentro a afuera

La misa de Todos los Santos se hacía adentro del cementerio, pero debido a la cantidad de personas que asisten se empezó a hacer a las puertas del camposanto, en Hunucmá.

Reubicación total

Este año, por la pandemia de Covid-19, están prohibidos los eventos masivos y por ese motivo la misa de los finados no se hizo en el camposanto sino en las iglesias.

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