Abren pocos comercios
TIZIMÍN.— En el primer día del mes y de 2021, la ciudad de los Tres Reyes amaneció desierta e incluso en el horario en que durante la pandemia las calles lucían repletas, este sábado fue diferente debido a que la mayoría se desveló para despedir al nada deseado 2020 y darle la bienvenida al año nuevo con la esperanza de un mejor porvenir.
Los rayos del sol se dejaron notar desde las 6 de la mañana cuando la ciudad estaba completamente vacía, hasta que a las siete se empezó a notar un ligero movimiento en el centro de la ciudad.
En el interior del mercado municipal, los locatarios no asistieron porque saben que las ventas serán mínimas, y que la mayoría recurriría al “recalentado”.
Mientras que en el área de alimentos preparados, unos dos o tres acudieron a ofrecer platillos rápidos para quienes agotaron la comida la noche anterior.
En el corazón de la urbe tizimileña, exactamente frente a la iglesia de los Tres Reyes, don “Manuelito” un vendedor de chicharrones y tostadas con buena demanda de los conocedores de su sazón, amaneció sentado en su silla como todos los días, visiblemente cansado y vencido por el sueño, propio de su edad.
A decir de unos voceadores, le pidieron que se vaya a su casa a descansar, pero para él el primer día del año fue como uno normal, esperando a sus clientes para deleitarles el paladar con sus tostadas preparadas con las que obtiene el sustento de su familia.
Al igual que el día 25 de diciembre, escasos comercios abrieron sus puertas después de las 9 de la mañana y cerraron unas horas después, pues eran pocas las personas que buscaban ropa u otros artículos considerados no esenciales.
A diferencia de años anteriores, los comerciantes saben que ha pasado la temporada de mayor venta del año, porque no llegarán los peregrinos que abarrotaban las calles del centro de la ciudad y los espacios de venta de comida en el mercado municipal.— ISAURO CHI DÍAZ
DiariodeYucatan
