En Tzucacab se celebra la Semana de la Familia
TZUCACAB.— Durante la Semana de la Familia, que se celebra del 9 al 14 de febrero, católicos de la parroquia de San Francisco Javier participaron ayer, en el segundo día, en una plática sobre la adolescencia, que se transmitió en la página de Facebook de la rectoría María Madre de Dios.
El presbítero Edwin Domínguez dijo que hay que ayudar a los niños a pasar esta etapa para ser adultos maduros, cuya identidad se forja en la adolescencia.
“Vemos adolescentes que hoy necesitan cariño, un modelo para reflejarse, por eso es muy importante la figura de los padres, aquí los que ayudan a los hijos son los padres”, expresó.
“La mamá le enseña a la niña a ser amada, sentirse querida, es por eso que muchos adolescentes buscan el cariño que no tienen de sus papás, vemos adolescentes deprimidos que quieren suicidarse”, agregó.
“Si ese modelo que busca el adolescente no lo tiene en casa, lo puede encontrar en Cristo, la invitación es preguntarnos si estamos ayudando a nuestros hijos en esta etapa de la adolescencia; también es importante ponerle reglas a los hijos.
Por su parte, los catequistas Cecilia Várguez y Fredy Escamilla realizaron una reflexión sobre la adolescencia y pidieron a los padres ver como una bendición los aprendizajes que vivan con sus hijos en esa etapa.
Se habló que debe de haber diálogo en la familia, pues “los adolescentes no deben ver que todo es fiesta, no todo es alegría, es momento de ver qué carrera van a seguir porque los padres no siempre van a estar con uno, hay que prepararse para un futuro de bien, que se acerque más a Dios. Como padres darle una guía, con Dios en su corazón puede seguir”.
San Joselito
En la página de Facebook de la parroquia se recordó ayer en su día a San Joselito, el niño santo.
Al menor de 14 años se le conmemora cada 10 de febrero, fecha en la que lo mataron por unirse a los defensores de Cristo.
En el texto que publicó la parroquia se señala que los mártires son la gloria de la Iglesia, sobre todo cuando se trata de seres inocentes como San Joselito, un adolescente que anhelaba ser santo y al que Dios le concedió la gracia de serlo.
La publicación menciona que “José, a su corta edad, era un adolescente dispuesto a dar su vida por Cristo Rey y la dio. Pese a que sus padres no estaban de acuerdo, se unió a los defensores de la fe, los famosos cristeros, con una frase que se guardó en la memoria de su familia: ‘Nunca ha sido tan fácil ganarse el cielo como ahora’.
“Ojalá también nosotros digamos que nunca ha sido tan fácil ganarse el cielo como ahora y nos empeñemos en luchar todos los días para que viva Cristo Rey en nosotros mismos y en el mundo en que vivimos.
“San Joselito, como se le conoce cariñosamente, ha salido de las páginas de nuestra historia y nos ayuda a no olvidar y a saber comprometernos por amor a ese Cristo Rey, aclamado por miles de mártires mexicanos”.— martín chac bacab
