VALLADOLID.— La lenta recuperación del turismo en los atractivos de esta región genera una competencia entre los prestadores de servicios, quienes ofrecen promociones y paquetes a los visitantes que prefieren convivir con la naturaleza, como en la zona arqueológica de Ek Balam y el cenote de Hubikú, ambos en el municipio de Temozón, que han superado al parador turístico del cenote Xkekén y Samulá, en Dzitnup, comisaría de esta ciudad.
En Ek Balam, desde el estacionamiento con varios cajones vacíos, un empleado está pendiente de la llegada de los turistas a quienes ofrece un paseo en bicicleta o a pie en los alrededores del cenote administrado por una cooperativa de la comunidad de Hunukú, según afirmó.
“Para entrar al cenote el cobro es de $170 por persona, la bicicleta o los chalecos se pagan aparte”, señaló.
En el caso de la pirámide, cobran $75 por persona y lo administra el gobierno. Sin embargo, el precio no convence a los visitantes y entonces ofrece un paquete con comida incluida, cuyo costo es de $250 por persona.
Para llegar a este sitio hay que ingresar unos 5 kilómetros de la orilla de la carretera federal, en el tramo Temozón-Calotmul.
En Hubikú, el costo de la entrada al cenote y a un descanso en hamaca es de 200 pesos por persona, con comida incluida y degustación de tequilas.
Para llegar al parador turístico hay que ir a Temozón y buscar la carretera de terracería y se avanza unos dos kilómetros.
Ambos sitios están en buen estado y atraen a los extranjeros y nacionales, a diferencia de los de Valladolid que por la antigüedad y el abandono se han deteriorado. Hasta el momento, el cenote Zací recibe más visitas por su cercanía y costos accesibles, pues se encuentra cerca del mercado de Valladolid y solo se pagan 30 pesos para acceder.— ISAURO CHI DÍAZ
