Vivienda hecha de palos y guanos en la comisaría de Santa Clara

Pocos adultos mayores todavía trabajan el campo

TIZIMÍN.— Ante la falta de oportunidades de empleo y las ganas de superación de las nuevas generaciones, comunidades apartadas de Tizimín se convirtieron en “pueblos fantasmas”, donde unos pocos adultos mayores se niegan a abandonar sus tierras.

Tal es el caso de la comisaría de Santa Clara, donde solo dos viviendas son habitadas por dos adultos mayores, entre ellos don Manuel Reyes Flores, quien permanece lejos del ruido y de las redes sociales.

El tizimileño comentó que se resiste a vivir en otro lugar, ya que tiene que atender a sus reses y colmenas que tiene en su parcela.

Dice que se distrae cuando trabaja y solo algunos fines de semana acude a la cabecera municipal para visitar a sus familiares.

Hasta hace unos 15 años, en esta comunidad vivían unas 10 familias que con el tiempo vendieron sus parcelas para trasladarse a la ciudad, pues el trabajo de campo se volvió insuficiente para el sustento familiar.

Incluso, uno de los fundadores, Andrés Ruiz Sosa, ha vendido sus tierras y se quedó a vivir en la ciudad porque ya está cansado, nadie de su familia se interesó en continuar con la labor que él hacía.

Emigran a Quintana Roo

En la comunidad de San Arturo, que se ubica cerca de la comisaría Colonia Yucatán y a 70 kilómetros de la cabecera municipal, quedan unas pocas familias que todavía se dedican al trabajo de campo.

“Ya somos pocos, pero acá seguimos trabajando en el campo. No da para vivir pero en mi caso me ayudan mis hijos que han salido en busca de mejores oportunidades de vida a la ciudad”, indicó Ramón Canché.

Cerca de ahí, a 6 kilómetros aproximadamente se encuentra Nuevo Tesoco, un asentamiento humano fundado hace poco más de 2 décadas, donde actualmente habitan personas adultas, pues los jóvenes emigraron hacia Quintana Roo y de vez en cuando llegan a visitar y llevar dinero a sus familiares.— ISAURO CHI DÍAZ

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