“Compiten” por dar la mejor atención a quienes acuden a vacunarse
VALLADOLID.— La competencia entre empleados del gobierno estatal y Servidores de la Nación para brindar mejor atención a los adultos mayores de 60 años de edad beneficia a la gente que acude por la segunda dosis en las cuatro sedes, en las unidades médicas del IMSS, Issste, Centro de Salud y el Hospital General.
De acuerdo con lo observado en un recorrido, fue evidente que los empleados del gobierno del Estado que llevan un chaleco de color azul, y los servidores de la nación se esmeran en atender a los adultos mayores de 60 años, a quienes los ayudan a bajarse de los vehículos en que llegan.
Luego los conducen hasta el lugar donde se inscriben en una lista que controla gente del gobierno estatal; luego los apoyan para llevarlos al área donde los vacunarán y finalmente los regresan hasta el auto que los regresaría a sus casas.
Las personas con discapacidad, que usan sillas de ruedas, burritos, bastones o cualquier otro tipo de aparato de apoyo, tienen prioridad y son los primeros en pasar a la inmunización.
Grupos de cinco
Se observó en el Hospital Regional que se les llama en grupos de a cinco, de tal modo que empleados del mismo nosocomio, de acuerdo al listado con el que cuentan, los van llamando y entran al área de consulta externa para la aplicación de la vacuna. Posteriormente los pasan a una estancia donde descansan cuando menos 30 minutos para ver alguna reacción y luego se retiran.
Un proceso similar se lleva al cabo en las otras sedes como el Centro de Salud Urbano, en donde por cierto se observó mayor número de personas que el lunes, de modo que el lugar se encontraba un poco más saturado, igual que en el IMSS e Issste, pero según se averiguó hay suficientes vacunas para todos, se habla de casi 8,000 dosis que llegaron para aplicar en toda la semana a igual número de adultos mayores.
Apoya el Ayuntamiento de Valladolid
Por cierto, personal del Ayuntamiento a bordo de ambulancias de traslado se encargan de transportar a muchos campesinos que van por ellos a sus comunidades, los esperan y luego los llevan de vuelta a sus comisarías, pues de lo que se trata es que los hombres y mujeres del campo también reciban su vacuna.
Jesús Díaz Cabrera uno de los adultos que recibieron su segunda dosis, comentó que el proceso para que reciba su segunda dosis estuvo en orden, lo atendieron adecuadamente en el Hospital, en donde observó que hay más orden y control ahora que en la primera ocasión, además de sentirse contento porque considera que ya está inmunizado, pero no se puede bajar la guardia y recomendó seguir con los cuidados de salud que se requieren para que se acabe con esta pandemia.
