Locatarios se ven obligados a cubrir puestos con nailon
VALLADOLID.— Las lluvias que han caído en los últimos dos días puso en evidencia lo que se temía: que los locatarios de mercado municipal que fueron reubicados en la calle 32-A se mojarían, aunque algunos se protegieron colocando láminas o plásticos en los alrededores de las tablas de cada uno de los puestos.
Desde el momento en que se construyeron los pequeños locales comerciales en la calle 32-A, los mismos locatarios inconformes advirtieron que sufrirían las consecuencias, como el candente sol y luego las lluvias al iniciarse la temporada, como lo fue el aguacero que cayó el domingo de la semana pasada que puso en jaque a varios de ellos que se vieron en la necesidad de reforzar sus pequeños puestos, y algunos de ellos les pusieron láminas y plásticos para protegerse.
Las lluvias han continuado, pues al menos en los últimos dos días, jueves y viernes, las precipitaciones han caído durante todo el día, incluso en la noche, lo que hizo más difícil la situación de varios de ellos.
En un recorrido que se llevó al cabo ayer sábado por la mañana, algunos dijeron que no se mojaron, debido a que se protegieron, incluso reforzaron las tablas de sus puestos, de tal modo que fijaron diversos tipos de material tanto en el frente como en la parte trasera de sus pequeños puestos.
Hasta la manera de percibir las consecuencias de las lluvias hay marcada diferencia entre los grupos de locatarios, pues los que apoyan a las autoridades municipales y están de acuerdo con todas las decisiones que se tomaron manifestaron que las lluvias no los afectó en lo absoluto, incluso dijeron que permanecieron en sus puestos de manera normal sin que entre “una gota de agua” en sus locales comerciales.
Sin embargo los que desde siempre estuvieron en contra del proyecto de remodelación del mercado, comentaron que el domingo de la semana pasada tuvieron que llevar sus productos a sus casas en medio del aguacero, de lo contrario corrían el riesgo de perderlos.
Ahora con las lluvias que han caído, varios de ellos se vieron en la necesidad de poner plásticos en la parte trasera de sus locales y otros al frente, a fin de evitar que el agua les llegue por cualquier lado.
Por cierto uno que expende diversos productos de importación como queso de bola, entre otros, se vio en la necesidad de invertir $5,000 para construir dentro del puesto otro de madera triplay, incluso con puertas, a fin de proteger sus productos.
El dueño comentó que seguramente no podrá recuperar el dinero invertido, pero al menos no perderá sus productos por las lluvias, mejor los aseguró, sin embargo no todos tienen los recursos para mejorar sus puestos comerciales, por lo tanto tienen que sufrir las consecuencias y ahora en esta temporada de lluvia tienen que llevar y traer todos los días sus productos.— J.A.O.O.
