PROGRESO.- En el malecón del puerto de Progreso, el destino turístico de playa más cercano a Mérida, ya se nota el cierre de la playa que determinó el gobierno del estado para evitar contagios de Covid -19, porque este segundo domingo de la temporada de vacaciones de verano estuvo semidesierta, con pocas personas que fueron a comer a los restaurantes de este corredor.
Chuburná, la opción elegida
La falta de visitantes en este puerto se reflejó en una baja actividad comercial, turística y de bañistas que buscaron lugar fuera del malecón prohibido para pasar unas horas de diversión en familia. Sin embargo, la mayoría de los temporadistas vieron en el playón del puerto de Chuburná un oasis de playa, entretenimiento y buena opción para la convivencia familiar por lo que enfilaron sus automotores a esta amplia franja de playa ubicada a tres kilómetros de la población de Chuburná, cuyo muelle y pequeña playa también tuvo buena afluencia durante el día.
El playón de Chuburná se vio como si fuera el malecón de Progreso por la cantidad de personas que acamparon bajo sombrillas, techos de plástico, en la sombra de sus vehículos o simplemente ocuparon un pedazo de playa. La amplitud de la playa de éste playón y las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias prácticamente hicieron que la gente se extendiera por toda la orilla del mar, lo que generó una sana distancia natural.
La cantidad de visitantes en este playón atrajo a vendedores ambulantes, a prestadores de servicios turísticos que ofrecieron paseos en lancha y otras actividades.
El desazolve del canal de navegación del mar al refugio pesquero ya formó una pequeña isleta de arena, donde desembarcan paseantes en lancha para disfrutar de la vista y de un baño de mar.
Como espectáculo adicional en el playón de Chuburná, un grupo de motociclistas extremos hicieron prácticas de suertes a velocidades impresionantes en las pequeñas montañas de arena, senderos y circuito ya delimitados por ellos.
Familias de Mérida también rentaron por uno o dos días casas veraniegas para disfrutar la playa, el mar y el buen tiempo en esta parte de la costa yucateca, lo que comercialmente beneficia a Chelem, porque allí se concentra una gran cantidad de comercios de todo tipo, tiendas de conveniencia, expendios de cervezas, restaurantes y otros servicios.
