Tradición inició con el salvamento a un pescador
PROGRESO.– La familia Cruz Castro cumplió medio siglo de venerar a la Virgen del Carmen, una devoción que inició el 16 de julio de 1971 cuando el pescador José Manuel Cruz Mayo se encontraba en alta mar a bordo de una embarcación y cayó al mar.
Cruz Mayo rezó mucho y pidió a la Virgen del Carmen que lo salvara. El milagro se dio: José Manuel fue rescatado por otro pescador quien lo salvó de morir ahogado y en ese momento hizo la promesa de que cada año con su familia realizarían su novenario en agradecimiento por haberle salvado la vida.
Al retornar a puerto, José Cruz narró a su esposa el percance que sufrió en alta mar, que estuvo a punto de morir ahogado, pero milagrosamente fue rescatado por un compañero luego que se lo pidió con mucha devoción a la Virgen del Carmen y prometió realizar cada año su novenario.
Entonces fue a partir de julio de 1971 que los esposos José Manuel Cruz Mayo y Teresa Castro que comenzaron con el novenario de la Virgen del Carmen y cada día 16 de julio, luego del rezo del rosario, realizaban una procesión por las calles aledañas a la casa de la familia Cruz Castro ubicada en la calle 106 con 33 de la colonia Feliciano Canul Reyes en el poniente de la ciudad.
Con el paso de los años el novenario de la Virgen del Carmen se convirtió en tradición por ese rumbo de la ciudad en el que participan vecinos y demás familiares. La devoción y novenarios no concluyeron con el fallecimiento de Cruz Mayo acaecido el 11 de abril de 2014, ya que su esposa con sus hijos María del Rosario, Astrid del Carmen, José Javier, María Inés y Pedro Alejandro continúan con la tradición.
Este año, a pesar de la pandemia del Covid-19, el novenario no se suspendió, pero se realizan con las debidas medidas sanitarias, con poca asistencia de vecinos y familiares.
El último rezo se realizó el viernes a las 8 de la noche, en el que se pidió a la Virgen del Carmen interceder para disminuir los casos de Covid-19.— GABINO TZEC VALLE
