Piden apoyo a las autoridades por crimen en anexo
TIZIMÍN.— Tras un año y un mes del homicidio de Roy Jesús Mendoza, para la familia no se ha hecho justicia como esperaba, pues hay dos personas que estuvieron directamente involucradas y siguen libres.
Los afectados temen que las autoridades den carpetazo al asesinato, que no le den la pena máxima a los tres detenidos ni giren la orden de aprehensión contra los que siguen en libertad.
Reyes Melchor Mendoza Correa, padre del hoy occiso, externó que lo único que piden es el apoyo del gobernador Mauricio Vila Dosal y del fiscal en el Estado, Juan Manuel León León.
“Mi hijo no debió morir sufriendo torturas por horas y luego perder la vida por estrangulamiento, hubo muchas inconsistencias que no quisimos difundir para no entorpecer la investigación, pero estamos cansados de ocultar lo ocurrido”, dijo.
Explicó que en la declaración que rindió en el juicio oral y delante de los involucrados y los jueces, acusó directamente a Wilberth Matey Medina, responsable del supuesto centro de rehabilitación, ya que hubo contradicciones cuando éste les informó a la madre y a la viuda de la víctima que se retiró del anexo a las 2 de la mañana tras cerciorarse que todo estaba en orden.
Sin embargo, señaló que de acuerdo con la autopsia y el certificado de defunción, su hijo murió a la 1 a.m.
Mendoza Correa recordó que una noche antes Medina Matey requería medicamentos y llamó al suegro de la víctima, quien durante la llamada escuchó que su yerno gritara que lo querían matar. Posteriormente, precisó, cuando el suegro llegó al anexo no había ruido y Medina Matey le abrió la puerta, pero no lo dejó pasar y solo le dijo que “ya lo sometimos”.
“Esto nos deja claro que no se está haciendo justicia, cómo es posible que el director de ese clandestino esté libre cuando es culpable, manipularon la escena, bañaron a mi hijo antes que llegara su viuda”, manifestó.
“No nos cabe en la cabeza que no hayan detenido a Matey desde ese día, tampoco hicieron nada contra Alexis Román, quien se dio a la fuga y sabemos que está trabajando en otro anexo irregular en Cancún”, abundó.
“Fuimos totalmente engañados porque nos dijeron antes de internar a mi hijo que el lugar contaba con personal médico especializado, psicólogos, maestro en educación física, conociendo ese protocolo accedimos, no pensamos que lo estemos entregando al matadero”.
“Por favor, gobernador, no son tres los acusados, son cinco los involucrados, deben estar en la cárcel con la pena máxima, el tribunal segundo de enjuiciamiento tiene los datos, pruebas periciales y testimoniales aportados. ¿Por qué condenan a 15 años a los primeros sujetos cuando es homicidio calificado? es la pesadilla más dolorosa que estamos viviendo”, lamentó el padre.
“El dictamen es injusto, al menos les deben dar 40 años de prisión y que sean obligados a indemnizar a la familia”, culminó.— w.u.c.
