Adulto mayor ofrece cinturones y bolsas juveniles
CALOTMUL.— A sus 90 años de edad, don Felipe Valle Arceo continúa con la labor de talabartería, ofició que aprendió desde niño.
Sin embargo, ahora solo elabora artículos pequeños y del gusto de la juventud, como bultos pequeños y decorados, y cinturones.
Recordó que aprendió con su tío en Panabá, en donde se especializó en curtir pieles de serpiente, venado, res y de carnero, pero a raíz de que ya no existen los ingredientes para esta tarea, se dedicó a la elaboración de botas para el campo, cinturones para vaqueros, monturas para caballo, entre otros productos. Años después trabajó como encargado en un rancho, pero debido a su avanzada edad ahora labora desde su casa, ya que ahorró para comprar una máquina para coser piel y otras herramientas que ahora le permiten retomar el oficio.
Don Felipe se casó con doña Eneida Canul Mendoza, con quien procreó dos hijos, quienes no siguieron con el oficio de su padre.
Legado
Al adulto mayor le gustaría que alguien aprenda este oficio para que no se pierda.
“A veces invitó a los jóvenes de acá para que vengan y aprendan a hacer esto, pero lo primero que me preguntan es que cuánto les voy a pagar”, señala.
Pocos saben de esta actividad de don Felipe, quien todos los días trabaja para pagarse unos pesos y se distrae cortando piel debajo de un árbol.
Recientemente su caso se viralizó, luego que se publicó una fotografía en donde aparecía con uno de los bultos que elabora.
“Me lo encargaron para un regalo de cumpleaños y la muchacha que me lo encargó lo subió al Facebook”, dijo.
Don Felipe vende los bultos desde 150 pesos y el costo aumenta dependiendo del tamaño.— ISAURO CHI DÍAZ
Ubicación Trabajo
Don Felipe vive en una casa ubicada en la calle 29 entre 18 y 20 de Calotmul.
Productos
También elabora cinturones de piel que vende desde 80 pesos y cuyo costo varía de acuerdo con la decoración que el cliente pida.
