“Balas perdidas” dan cuenta a veces del ganado
PANABÁ.— Un serio problema atraviesan los ganaderos en Panabá, pues además que tienen que batallar por el robo a sus ranchos se enfrentan con la caza furtiva que últimamente se ha salido de control.
Según denunciaron, casi todas las noches, tanto los vaqueros como los mismos productores escuchan desde balazos, ruidos en el interior de su propiedad y en ocasiones han caído alguno de sus animales a causa de una bala perdida.
Por si fuera poco se han registrado daños a sus potreros pues los disparos ocasionan estampidas del ganado que llegan a tirar alambre y hasta los propios vaqueros están en riesgo al querer ponerse a salvo ya que hay peligro que les toque una bala.
Mario Esteban López Meneses, presidente de la Asociación Ganadera de Panabá señala que en realidad todos los ganaderos saben quiénes salen a cazar y no les molesta, pero el problema es cuando entran a sus ranchos.
“Como bien denunciaron los ganaderos en la pasada reunión con agentes de la estatal, hoy los cazadores prefieren comercializar venado y ganar hasta 500 pesos en un rato, que buscar un trabajo donde le paguen 200 pesos”.
Señala que los que tengan el permiso para portar armas tienen derecho, sin embargo no le parece que lleguen a otros rumbos “clamoreando”.
Recordó que como bien dijo el subsecretario de la SSP Emilio Zacarías Laines, a partir de la última reunión la policía estatal ofreció que estará más pendiente de los cazadores pues si se les encuentra fuera de su área donde están sus parcelas tendrán que proceder a retirarles el arma.
El líder de los ganaderos dice que además los pone en riesgo a ellos mismos pues hace algún tiempo uno de los productores se vio envuelto en un lío ya que al llegar a su rancho escuchó balazos y para asustar a los cazadores también disparó, sin pensar que la bala lesionaría a uno de los furtivos al grado que tuvo que pagar más de 25 mil pesos por los daños.
Sin embargo, indica que el primer paso ya está dado, que era el acercamiento con la estatal, pues aunque realizaban los rondines y hay retenes, no faltaba quien pague su “mochada” y no pasaba nada.
Ahora dijo que los altos mandos ya están al tanto y de hecho desde hace 15 días, cuando solicitó la presencia de la SSP, lo fueron a ver y lo cuestionaron sobre la situación que se atraviesa. Tras explicar que el principal problema era el abigeato comenzaron las revisiones.
Aunque eso también les comenzó a afectar pues se empezaron a poner estrictos hasta con los ganaderos y son las cuestiones que se aclararon en la reciente reunión.
Dijo que esta es la primera que se realiza en Panabá y esperan que rinda frutos y disminuya el robo a ranchos y las afectaciones por caza furtiva.— WENDY UCÁN CHAN
