El Cristo Negro en el recorrido de tres horas que realizó ayer domingo en calles de Sisal

Un sacerdote: Ni por costumbre ni por compromiso

SISAL, Hunucmá.— El Cristo Negro, Señor de Sisal, salió ayer domingo a las 9 de la mañana a recorrer las calles de este puerto.

A bordo de una camioneta y acompañado solo por los custodios y algunos feligreses, el patrono de este puerto primero visito el muelle.

El recorrido duró tres horas y la imagen retornó a la iglesia de San José, para la misa que celebró el padre Guillermo Loría, quien ahora atiende una iglesia en Tekax y posteriormente estará en la parroquia El Buen Pastor de la ciudad de Mérida.

En la homilía, el padre Guillermo hablo del Evangelio de San Juan en el que Cristo dice que “Yo soy el pan que ha bajado del cielo”.

El sacerdote primero preguntó: “¿Qué significa la Eucaristía? ¿qué significa para ti comulgar? ¿cuándo fue la última vez que comulgaste, qué sentiste? y ¿cuándo fue la ultima vez que participaste en la hora santa?”.

Indicó que “éstas son preguntas que constantemente debemos hacernos, porque sabemos que la fe así nos lo ha enseñado y que Jesús esta presente en la Eucaristía, y que comulgar y participar en la hora santa no es cualquier cosa, sino es algo que marca nuestras vidas.

“Por ello siempre hay que preguntarnos: ¿Qué sentido tiene para nosotros la Eucaristía”, añadió.

Luego contó una anécdota personal. “En una comunidad donde estaba, siempre veía a una mujer que todos los días participaba en la Eucaristía, lo cual ella hacía con mucha devoción.

“Así que un día le hice saber que la felicitaba, pues siempre la veía con qué devoción participaba en las misas, pues lo hacía con mucha fe”.

Señaló que la mujer le dijo que para ella comulgar significaba mucho y le contó parte de su vida: estaba viviendo momentos difíciles con un esposo postrado desde hace años y con su hijo con síndrome de Down, de modo que ella tenía que salir a trabajar para sacar adelante a su familia.

El sacerdote añadió que ella le dijo que si no fuera porque va a misa todos los días y comulga, no sabría que fuera de ella en este mundo, y que Dios la hacía fuerte y la sostenía para salir todos los días adelante.

“Hay muchas personas que nos sentimos cansadas del camino que nos toca vivir, problemas, enfermedades, y pedimos que ya se acabe todo, basta ya de sufrir, Señor, y pedimos que nos quite la vida, es por ello que debemos participar en la Eucaristía, ya que ella es la que nos da fuerza, para salir adelante.

“Si habiendo personas que participan en la Eucaristía se siente a veces cansadas, solas o vacías, no me imagino cómo se siente la gente que nunca participa en misa, nunca comulga, que no tiene a Dios presente en su vida, que solamente pasa en la puerta de la iglesia y solamente se persignan.

“Así también hay muchos cristianos que solo se acercan a comulgar por costumbre, van a misa y comulgan porque así debe ser. Estos cristianos que comulgan por costumbre son come-hostias, solo pasan comulgan y no pasa nada más en sus vidas, siguen siendo los mismos.

“Los otros católicos que comulgan por compromiso son los que piensan que, si no comulgan, es pecado; luego salen, vuelven a pecar y se van a confesar porque cada domingo tienen que comulgar. Esas personas lo hacen por compromiso y pierden el sentido de la Eucaristía.

“Y las otras personas son las que realmente comulgan por necesidad porque realmente tiene fe y necesitan a Dios en su vida, porque saben que la Eucaristía va a transformar sus vidas y los hará mejores. Estos son los verdaderos cristianos los que día a día luchan para ser mejores y saben que caminando junto a Dios lo logran”, contrastó.— María Inés Castilla Quintal

Mejores personas

En la misa de ayer domingo en Sisal, el padre Guillermo Loría dijo que “al comulgar debemos ser mejores cristianos, mejores personas, mejores hijos de Dios, y si no es así, algo está pasando en ti”.

Más fe

“Pidámosle mucho a Dios que nos ayude a ser mejores, que seamos mejores cristianos que ayer, y que todos los días tengamos más fe ante la adversidad que se nos presente, porque así lo quiere Jesús”, añadió el presbítero.

En caso de desesperanza

“Y si algún día se sienten cansados, con esas ganas de tirar la toalla, no duden en acercarse a Dios y comulgar con fe, y no se aparten de Dios”, dijo para concluir la homilía.

Próximas visitas

Al final de la misa, el padre agradeció por haberle permitido estar ahí celebrando la misa de en Sisal y expresó que espera ir más seguido al puerto, ahora que estará más cerca (en una iglesia de Mérida).

Visita anual

El Cristo llegó a Sisal el domingo 1 de agosto para su visita anual de un mes.

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