Piden al alcalde reubicar primaria que es un peligro
UMÁN.— A pesar del clima lluvioso y de la pandemia del Covid-19, alumnos principalmente de escuelas secundarias de esta ciudad acudieron ayer lunes a su primer día de clases presenciales, después de 17 meses de no ir a los colegios, que en Yucatán se cerraron de marzo de 2020 al 30 de agosto pasado.
En cambio, la primaria Salvador Alvarado no tendrá alumnos en el edificio escolar, debido al mal estado de los salones.
En la primaria Niño Artillero, hoy martes se inician las clases.
Ayer, desde temprana hora, alumnos del Colegio de Bachilleres (Cobay) y de las secundarias Raquel Dzib Cicero, Roosevelt Ercé Barrón Pech y otras empezaron las actividades del primer día de clases presenciales.
Algunos alumnos acudieron uniformados.
En las entradas de los colegios, maestros y padres realizaron el filtro sanitario de medición de temperatura corporal, vigilancia del uso del tapaboca y entrega de gel antibacterial para desinfectar las manos, a fin de constatar que los alumnos no tienen fiebre y cumplen con las medidas preventivas del Covid-19 para, entonces, permitirles pasar a la escuela.
El alcalde Gaspar Ventura Cisneros Polanco visitó ayer mismo la secundaria Raquel Dzib Cicero y junto con el director del plantel, Mario Novelo Ayuso, inauguraron las clases presenciales.
Posteriormente, Cisneros Polanco visitó la primaria Salvador Alvarado, donde la presidenta de los padres de familia, Cristina Pech Brito, lo recibió y le solicitó la reubicación de las instalaciones, ya que las actuales se encuentran en mal estado.
Le informó que en algunos salones las estructuras están colapsando y, además, la humedad ha dañado parte del mobiliario escolar y los sistemas de internet.
Afirmó que ningún alumno puede acudir a clases a esa escuela porque, en esas condiciones, es insegura.
Los padres presentes le solicitaron al alcalde asignar un edificio donde los maestros puedan dar clases por este curso escolar, y un terreno para reubicar la escuela, la cual fue fundada desde 1947 y ahora es insegura para los 315 alumnos de la primaria.— Carolina Uc Quintal
