Empleados de juzgados exigen un alza salarial
VALLADOLID.— Empleados sindicalizados del poder judicial, asignados a los juzgados Civil y Familiar, y Penal en Oralidad, realizaron un paro de labores en demanda de un aumento salarial de cuando menos el 7%, ya que desde hace más de dos años que no reciben incremento, además piden que se asigne a más personal, ya que tienen mucha carga los pocos trabajan en el lugar.
Los empleados del Juzgado Civil y Familiar iniciaron su paro de labores desde las ocho de la mañana y dijeron que allí permanecerán hasta las tres de la tarde en toda su jornada laboral del día, tiempo durante el cual estará cerrada la oficina de ese lugar y solo se le dará atención a los pagos de pensiones a las mujeres que les corresponde, ya que de ese dinero depende el bienestar de los hijos.
Los trabajadores dijeron ser 10 empleados que pertenecen al sindicato Único de Trabajadores del Poder Judicial de Yucatán y manifestaron que curiosamente en un lugar donde imparte justicia, no hay justicia para los trabajadores.
Indicaron que desde hace dos años que no reciben un incremento a su salario, mientras que la inflación está en franco crecimiento, de tal modo que los sueldos que obtienen ya no les alcanza para subsistir.
Explicaron que ya han hecho la solicitud con anticipación, pero no les han hecho caso, por el contrario cada vez afectan sus derechos, por lo que se decidió realizar el paro de labores, en todo el Estado.
Explicaron que de la misma manera no cuentan con el personal suficiente, pues hacen falta proyectistas, actuarios, solo por mencionar algunos. Indican que por día están recibiendo alrededor de 50 memoriales, además de otras diligencias presenciales que se llevan al cabo, de modo que la carga de trabajo es mucho y en ocasiones no les alcanza el tiempo para cumplir con todos sus compromisos.
Cuando lo han solicitado les dicen que el Poder Judicial del Estado no tiene presupuesto, lo cual es imposible de creer, dado que es un poder que debe ser atendido de manera correcta para la impartición de justicia.
De la misma manera se visitó el Juzgado penal de oralidad que opera en el edificio del centro Integral de Seguridad Pública, pero en ese lugar solo se observó que los trabajadores fijaron unas cartulinas en los cristales en donde manifiestan la misma exigencia.
Se preguntó en el lugar y unas personas dijeron que vieron a los trabajadores salir del Juzgado, pero no los vieron regresar, se golpeó una de las puertas y nadie respondió, en un acceso había un documento que prohíbe el acceso a toda persona ajena al Juzgado.
Luego se averiguó que si realizaron su paro de labores, pero al menos hasta las 11 de la mañana no se les ubicó en el interior ni en los alrededores del edificio.— Juan Antonio Osorio Osorno
