Noventa vecinos se benefician del festejo parroquial
PROGRESO.— De manteles largos se vistió ayer miércoles el comedor parroquial de este puerto para celebrar los 22 años de su fundación.
Para el festejo, alumnos del Instituto Gastronómico de Mérida guisaron especialmente una paella, por gestiones de la delegación local de la Cruz Roja.
Los estudiantes del colegio que dirigen los hermanos María y David Luna Maldonado, vecinos de este puerto, cocinaron dos cacerolas grandes de paella española y contaron con la colaboración del empresario pesquero Víctor Juan Zacarías Solís, de la empresa Zazo, y de otros benefactores.
Las cocineras que todos los días elaboran la comida que se sirve en el comedor descansaron ayer de esa labor.
Las damas voluntarias de la Cruz Roja, coordinadas por la delegada municipal, Aurea Elena Gómez Novelo, repartieron las raciones.
Se sirvieron 90 raciones a las personas de escasos recursos económicos que a diario acuden al comedor que lleva el nombre del presbítero Genaro Cervera Ceballos, extinto párroco de la Purísima Concepción y San José, en esta ciudad.
Aurea Gómez explicó que la delegación de la Cruz Roja, como parte de sus actividades, proporciona apoyo al comedor parroquial.
Indicó que decidieron apoyar con la comida del festejo del aniversario 22, así que gestionaron la colaboración del Instituto Gastronómico de Mérida y del empresario pesquero Víctor Zacarías.
Para cocinar la paella se pusieron de acuerdo con la religiosa Raquel Marando, coordinadora del comedor parroquial desde que el entonces párroco Lorenzo Mex Jiménez y ella lo fundaron el 8 de diciembre de 1999.
Donativos
La delegación de la Cruz Roja además repartió cereales, tapabocas y gel antibacterial, y llevó el pastel del aniversario 22 del comedor parroquial. Éste requiere del apoyo de las familias de este puerto para continuar apoyando a personas de escasos recursos económicos.
El arzobispo de Yucatán Gustavo Rodríguez Vega, al término de la misa de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción que ofició anteanoche martes, felicito a las personas que colaboran con el comedor parroquial, a las cocineras, benefactores y la religiosa italiana Raquel Marando.
