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HUNUCMÁ.— Monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa, oficio anteanoche una misa en la iglesia de San Francisco de Asís de esta ciudad, la cual dio inicio a las 7:30 de la noche.

Concelebraron junto con monseñor Patrón los padres Cristian Francisco Uicab Tzab, párroco; Pablo de la Cruz, vicario, y Miguel Novelo Pardenilla, oriundo de esta ciudad.

El arzobispo de Xalapa dirigió la homilía a los jóvenes a quienes dijo: “Ustedes son la generación de la que habló hoy San Juan el apóstol más joven, porque cuando escribe esta carta la dirige especialmente a los jóvenes, pero él ya era un anciano; fue el que tuvo una larga vida, pero este joven apóstol tuvo la dicha de ser el más joven que conoció a Jesús.

“Por eso les digo que ustedes son aquellos privilegiados, bendecidos que han conocido, conocen y quieren conocer más a Jesús, desde jóvenes, desde niños.

“San Juan dijo algo que a ustedes les suena dentro de su corazón, que él descubrió que Dios es amor, porque los jóvenes proclaman por todas partes que Dios es cercano, tan humano, amoroso como el niño Dios, como un bebé que se deja abrazar y que nos abraza, un Dios que no condena sino que nos ama, por lo que ustedes, como jóvenes, son los únicos que pueden decir que Dios existe y que es todo Amor.

“Aunque haya quienes inventen otras cosas, pero ustedes creen que todo lo que vivimos todo el universo tiene una razón porque Dios es Amor, y son ustedes, que como San Juan, pueden proclamar que Dios nos amó primero, no tuvimos nada que hacer, porque generalmente estamos acostumbrados a que nos den premios cuando logramos algo, cuando hacemos algo bueno, cuando sacamos buenas calificaciones, cuando ganamos alguna competencia de algún tipo.

“Entonces parece que tengo que hacer cosas buenas para ser amado, y nosotros descubrimos que Dios nos amó primero porque somos suyos, somos sus hijos también dijo que Dios nos amó tanto que mandó a su único hijo, Jesús, que dio la vida por nosotros.

“Por eso en todos los templos aparece Jesús crucificado, porque es la muestra más grande que Dios nos ama, dio la vida por ti y por mí, ese niño Dios dio su vida para salvarnos .

“Agradezco a los jóvenes de todo el mundo que proclaman que Dios existe, porque somos de Dios, amamos como Dios, y queremos conocer más a Jesús y por ello están aquí presentes en la eucaristía, es un signo muy fuerte.

“Que nadie les diga que no aman a Jesús porque ustedes dejaron muchas cosas por estar aquí en la eucaristía, celebrando y cantando con todos los presentes y sé que lo hacen no solo hoy, sino todos lo domingos, porque ustedes aman y quieren seguir creyendo y crecer en el Evangelio.

“Porque cuando leemos y escuchamos el Evangelio aprendemos algo de Jesús y algo de nosotros.

“Hoy aprendemos del Evangelio que todos los que estamos que nos lleva a momentos sensibles, a que unos necesitan de nosotros.

“Porque Jesús nos pide que no solo seamos observadores, sino que tenemos que hacer algo por nuestros semejantes”.

Tener bondad

Monseñor recordó que desde que era seminarista le gustaba la canción de “Con cinco panes y con dos peces”, pues dijo que lo maravilloso de esto es que si cada uno de nosotros tenemos bondad y ayudamos a los demás y juntamos lo que tenemos y lo repartimos, es ahí cuando viene la multiplicación.

“Recuerden las ocasiones cuando han convivido con sus grupos apostólicos y han multiplicado muchas cosas para los demás”.

Les agradeció a los jóvenes de Hunucmá por multiplicar el bien y les pidió que agradezcan a Jesús por ser amigo nuestro, “sin importar lo que suceda, ya que la vida es como la montaña rusa, hay días buenos y días malos, alegres y difíciles con salud y con enfermedad, pero en esta montaña rusa que en ocasiones no depende de nosotros, siempre podemos experimentar el amor y la misericordia de Dios y siempre hay que amar y hacer el bien, no hay ninguna circunstancia en la vida donde nosotros no podamos amar”.

Finalizó la homilía recordando la frase del apóstol San Juan: “Los que somos de Dios experimentamos el amor de Dios y amamos como Dios”.

Por otra parte al finalizar la eucaristía, monseñor Patrón tuvo un plática personal con los jóvenes quienes le hicieron algunas preguntas a lo que él contestó una por una.

Fue un encuentro muy ameno con jóvenes de Hunucmá, San Antonio Chel, Texán, Sisal y Tetiz, los cuales se vieron muy motivados, así como el coro de jóvenes dirigido por el maestro Jesús Heredia Maldonado.

También participaron varios grupos apostólicos.

La plática duró más de una hora en la cual monseñor Patrón se le vio muy feliz.

Felicitó y agradeció a todos los que hicieron posible el encuentro para quienes pidió aplausos

Se observó que en su totalidad los asistentes eran jóvenes, todos con cubrebocas.

El obispo contó una anécdota de los padres Cristian y Pablo de cuando eran seminaristas: “Muy jovencitos, cuando iban a los encuentros vocacionales, en tercer año de prepa eran unos adolescentes, eran muy inquietos”.

Recordó que el ahora padre Cristian le dijo que fue monaguillo de esta iglesia de Hunucmá: “Nunca me imagine que ese monaguillo, 33 años después, sería el párroco de Hunucmá, un niño de Hunucmá que se convierte en pastor, párroco de su propio pueblo. Es como para una serie de televisión”.— María Inés Castilla Quintal

Religión Mons. Patrón

Algunas expresiones que monseñor Patrón Wong dirigió a jóvenes de Hunucmá:

Privilegiados

“Ustedes son aquellos privilegiados, bendecidos que han conocido, conocen y quieren conocer más a Jesús, desde jóvenes, desde niños”.

Una razón

“Ustedes creen que todo lo que vivimos todo el universo tiene una razón porque Dios es Amor, y son ustedes, que como San Juan, pueden proclamar que Dios nos amó primero, no tuvimos nada que hacer”.

No solo hoy

“Que nadie les diga que no aman a Jesús porque ustedes dejaron muchas cosas por estar aquí en la eucaristía, celebrando y cantando con todos los presentes, y sé que lo hacen no solo hoy”.

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