TZUCACAB.— Policías municipales y estatales intervinieron en la colonia San Esteban, donde vecinos indicaron que le dispararon al wáay peek y que el animal escapó hacia la comisaría de Ekbalam.
Se averiguó que vecinos de la calle 31 con 48 de esta villa reportaron el jueves por la madrugada que un extraño animal caminaba en los techos de las casas, así que uno de ellos avisó a la Policía Municipal.
Según testigos, el animal huyó al ser descubierto internándose en terrenos abandonados de la calle 48, y unos vecinos le dispararon al menos en dos ocasiones.
Los vecinos P.M y M.C explicaron que el animal “tenía los ojos muy rojos”.
Por su parte, M. C. dijo que vio que el wáay peek tiene “un cuerpo como de carnero, pero con una cola ancha como de un perro y gemía de manera extraña, como de un toro ahorcándose”.
“Uno de los vecinos llevó a sus perros para que siguiera al animal, pero los canes regresaban a su casa como si tuvieran miedo”, agregó.
Vecinos disparan en Tzucacab
Un grupo de jóvenes que se reúne todos los días en un predio de la calle 31, salida a Tekax, indicó que el animal atravesó montes hasta llegar en terrenos en la calle 31, salida a Tekax.
Ahí, los vecinos volvieron a disparar, pero al parecer no lograron herir al animal porque vieron que se dirigió hacia la colonia Esperanza, así que se subieron una camioneta para perseguirlo.
Aseguran que logró escapar el wáay peek.
Sin embargo, afirmaron al llegar cerca de la comisaría Ekbalam dejaron de escuchar los ruidos del wáay peek.
Por su parte, vecinos de Ekbalam informaron que siempre escuchan los ruidos del wáay peek. Dijeron que creen que el animal viene de Chacsinkín o de Tixméuac.
El wáay kekén también en Tzucacab
Hace unos días, los vecinos de las colonias La Placita y San Esteban informaron que “las sombras del wáay kekén y del wáay peek no nos dejan dormir en paz”.
La psicosis colectiva en ambos sectores de la villa es tal que llegó a propiciar un alboroto entre vecinos, quienes se armaron de valor y salieron a la calle armados con machete y palos en busca de esos seres sobrenaturales, pero únicamente lograron herir a un cochino.
Incluso este tumulto por el wáay kekén ha motivado la intervención de la Policía Municipal, debido a los reportes de los vecinos; sin embargo, los agentes no han encontrado rastros de ese animal. — Martín Chac Bacab
