VALLADOLID.— La permanencia y la circulación de volquetes que trabajan en el proyecto del Tren Maya afecta en varias poblaciones y molesta a los vecinos, como en el caso de la comisaría de Tesoco, donde los habitantes dieron como plazo hoy lunes para que las unidades desalojen la comunidad.
En esta ciudad, desde el pasado enero el alcalde Alfredo Fernández Arceo determinó retirar de la comunidad los camiones de volteo, luego que uno de ellos al circular en reversa atropelló a un matrimonio en moto y la esposa falleció en el lugar de los hechos, en la calle 12 de la colonia San Francisco.
Ante ello, los propietarios de volquetes rentaron terrenos fuera de la ciudad, pero muchos de ellos decidieron rentar casas y cuartos en poblaciones ubicadas a lo largo de la carretera de cuota y dejar sus camiones en calles de la misma comisaría.
Por cierto, debido al incremento del tránsito de volquetes, la carretera que conduce a esa comunidad está angosta porque en ambos lados se destruyó la carpeta asfáltica y solo un vehículo puede circular.
En caso de que transiten un auto y un volquete por esa vía, el primero se tiene que hacer a un lado para dar paso al pesado camión.
Vecinos de Tesoco destacaron que además de la destrucción del camino de acceso, por las mañanas el escandaloso ruido de los motores no los deja dormir y los vecinos, ciclistas y motociclistas corren constante riesgo de ser atropellados por una unidad pesada.
Los inconformes dijeron estar cansados de la presencia de los volquetes, así que se reunieron y dieron de plazo hasta hoy lunes para que retiren los camiones pesados de la comunidad.
Molestia
La decisión del pueblo causó la molestia de algunos vecinos que dan en renta algunos terrenos para que se estacionen los camiones, con el fin de obtener recursos.
Actualmente, el grupo afectado está recabando firmas para desechar la decisión de la mayoría, lo que podría derivar en un conflicto entre los vecinos.
En esta ciudad, a pesar de estar prohibida la entrada de los volquetes, se ha observado que algunos de ellos circulan en la periferia tratando de engañar a la Policía Municipal, pero pasan donde se encuentran las casetas de vigilancia y la autoridad no hace nada al respecto.— Juan Antonio Osorio Osorno
