AKIL.— Cinthia Interián May, viuda de Enrique R.C., “Kike”, de 27 años de edad, y otros familiares protestaron ayer ante el Palacio Municipal para exigir justicia por el presunto homicidio del joven, quien el sábado 14 murió en una patrulla municipal.
La mujer ha declarado que la Policía solo le dijo, el domingo a las 8:30 de la mañana, que su esposo estaba en la agencia de la Fiscalía en Tekax y fue ahí donde le dijeron que había muerto.
La Fiscalía dictaminó el lunes 16 que “Kike” murió por asfixia mecánica por oclusión de vía aérea, pero la viuda dijo que el cuerpo tiene golpes y fracturas.

En la mañana del martes, en la Fiscalía en Tekax, la mujer interpuso una denuncia por homicidio.
Dan el último adiós a “Kike” en Tekax
Ayer a las 5 de la tarde se realizó el sepelio del joven y, después, la viuda, familiares y amigos, con pancartas, protestaron ante Palacio para pedir justicia y que se esclarezca el deceso.
“Mi esposo era víctima y cliente frecuente para ser detenido y encerrado”, denunció la ahora viuda.
Asimismo, afirmó que llegará hasta las últimas consecuencias para que la muerte de su esposo se aclare y espera que alguna autoridad la pueda ayudar.
“Hago una manifestación pasiva, el fin es exigir justicia, en los bajos del Palacio Municipal”, resaltó.
Policías estatales llegaron y custodiaron el Palacio durante la manifestación.
Bajo amenaza
“Kike” dejó a una pequeña en la orfandad y era el sostén económico de la familia.
Cinthia Interián informó que ningún agente quiso declarar porque dijeron que fueron amenazados por el director de la corporación policíaca.
